lunes, 4 de marzo de 2013

Querido diario (I)



Hoy, ha sucedido algo que ha cambiado por completo mi vida, ha  llegado el día que tanto ansiaba y que – la verdad sea dicha -  llegué a pensar que nunca llegaría.

Hoy, por fin, me he reencontrado con quién a tanto amaba, y que no sabía que tanto lo amaba hasta que lo perdí.

Esta frase la he copiado de “la novela” de a mediodía “Entre el amor y el odio” que digo yo que le pusieron el título a ese culebrón, antes de saber de qué iba a tratar, y debieron pensar que así acertaban fijo, porque algo incluido en el amplio espectro que hay entre al amor y el odio, saldría en la serie, fijo.

Sí, mi querido diario: Hoy me he reencontrado con la pantalla de mi portátil, que llevaba tres meses tres, en el servicio técnico.

Cuando me han llamado para decírmelo, me he puesto tan contenta, tan contenta, tan contenta (una vez por cada mes) que he empezado a cantar:


“Alegre la mañana que nos habla de ti,

Alegreeee la mañana”


Esto, querido diario (que sé que no has ido a un colegio de monjas, sobre todo porque eres un diario) es una de esas canciones de misa que te aprendes de pequeño y que se adhieren a tu hipotálamo para toda la vida, para surgir en los momentos más inesperados a la superficie.


Digo que se aprenden pero yo, como la mayoría de la gente, no paso del estribillo y si acaso de  las tres primeras frases, sobre todo si como en esta canción, son iguales.

En concreto, yo cuando estoy contenta siempre, siempre, siempre (sea la hora que sea) pienso “alegre la mañana que nos habla de ti”. ¿Y por qué? te preguntarás, oh querido diario. Si es que un diario tiene dudas existenciales, además de una paciencia importante para aguantar todas las chorradas que le cuenta la gente, me imagino.

Pues porque cuando iba al colegio, durante un curso, en cuánto llegábamos por la mañana (fuera alegre o no), teníamos que tener un rato de recogimiento cristiano para comenzar la jornada.

Pero no confiando las astutas monjitas en el recogimiento de unas niñas de 11 años a las 9 de la mañana, habían editado unas fotocopias (una para cada día del curso) . En cada hojita había una lectura que debía inspirar nuestra alma juvenil (o eso creo recordar, que no se puede decir que estuviera excesivamente atenta al intríngulis de la cuestión), una oración, y para finalizar esta adelantada hora del ángelus de andar por casa, había que cantar una canción religiosa.

La profesora que teníamos aquel año (que para mí que tampoco andaba muy atenta, como yo) siempre que llegaba al final de la hojita, leía:


Hoy hay que cantar “Alabaré a mi señor” ¿os la sabéis?

-          Ummm

-          Bueeno

-          No sé….

-          No mucho

Al final preguntaba:

-          ¿Bueno y cuál es sabéis?

-          Alegre la mañana – Dijo un día una que debía saberse la canción, así que sabemos que yo, no fui.

-          Venga, pues cantadla


Y entonces un grupo de voces infantiles atacaba (sin piedad) y ciertos bríos la famosa cancioncilla

-          Alegre la mañana que nos habla de ti, alegré la mañanaa

En la segunda frase bajaba significativamente el entusiasmo

-          En nombre de Dios padre, del hijo y del espírituuuu

Entusiasmo que se diluía definitivamente cuando llegábamos a la tercera

-          Eeehmmm ummm y saludamos la auroraaa….

Y ya por fin se oía algún tarareo, más o menos entrecortado que significaba

-          Uummmm purificada y purificadoraaaaa…

Después da capo a “alegre la mañana” (aunque con nosotras cantando, ya se empezaba a estropear) y chimpún, que no nos sabíamos más.

A la mañana siguiente, más lectura, más oración y más:

-          Hoy toca cantar “Jesús es nuestro amigo” ¿os la sabéis?

-          Ummm

-          No sé…

-          No mucho

Y más “¿Cuál os sabéis?” Y más “Alegre la mañana”, y más “Pues venga”.

Y así un año entero, día tras día: Alegreeeeee la mañanaaaa.

Tras día, tras día….

Pues bien, hoy he cantado “Alegre la mañana” (o por lo menos las dos frases y media que me sé) y después, me he encaminado llena de optimismo al famoso servicio técnico de mis pecados. En concreto del pecado de cantar tan mal, digo yo.

30 comentarios:

El niño desgraciaíto dijo...

Entonces puede que tres meses de penitencia sea poca porque un año así... Eso sí, o la pobre monja era sorda o tiene el cielo ganado...

loquemeahorro dijo...

El niño desgraciaíto Es que la pobre ni siquiera era monja, vamos que no había hecho ningún voto de sufrimiento, ni nada.

Pobre mujer, la recuerdo con mucho cariño.

Isabel Hernandez dijo...

Después de tanto tiempo, imagino el reencuentro pantalla-Loque, Loque-pantalla, se me encoge el corazón nada más de pensarlo, cuanta emoción!!!

Y sí tienes razón con esas cancioncillas de nuestra niñez que se quedan clavadas con chinchetas en nuestra memoria. La mía es esa de: "Yo tengo un gozo en el alma, gozo en el alma y en mi ser, aleluya, etc... No sé porqué me viene a la cabeza cada vez que tomo un berrinche king size.

loquemeahorro dijo...

Isabel Hernández Gozo en el alma y en mi ser, aleluya gloria a Dios, es como un río de agua viva ¡viva!

Es mi canción favorita de misa, sobre todo en su versión:

Yo tengo un pozo en el alma...

susana dijo...

Felicidades por tu reencuentro.:) Yo también me sé muchas canciones todavía, más o menos. Un beso.

Isi dijo...

Qué horror lo de esa canción, por dios y el espíritu santo!! Qué miedín me dan esos colegios donde te hacen cantar canciones religiosas así, a las 9 de la mañana, sin anestesia ni nada.
Menos mal que sobreviviste. Tú eres fuerte.
Pero tu pantalla no, la pobre, que tiene que tardar 3 meses, tres, en arreglarse.
¿Le hiciste una fiesta de bienvenida a casa?
Supongo que lo que pasó la noche del reencuentro no se puede contar ;)

Compañía de Libros dijo...

¿y somos un pueblo que camina? ¿y el padre nuestro con la música de Simon y Garfunkel? No se puede negar que somos unas doctas del cancionero católico. No me sé ni una moderna, pero alegre la mañana de carrerilla. Loque tu diario me ha llevado muy lejos... A aquella época en que cantábamos cambiando las letras, como bien ha recordado Isabel y nos reíamos de todo y de todos, incluso de nosotras, niñas de colegio de monjas.

Mónica-serendipia dijo...

Somos una generación atormentada por nuestra educación, está claro. Cuando eramos pequeñas no teníamos niños celíacos, ni síndromes de TDA, ni alérgicos a la lactosa, teníamos... Extraños lavados de cerebro que nos hicieron recordar hasta el presente canciones como esas y cosas peores.
Por cierto, en la onda religiosa, "Antes de que cante el gallo la pantalla de tu portátil te negara tres, tres... tres meses!!" Alabado sea, alegre la mañana, que ha regresado la pantalla pródiga. Me alegro, guapa, cuídala mucho. Bss.

Doctora dijo...

A mí eso me pasa con los villancicos, me sé cómo empiezan mogollón, y hasta el estribillo de algunos, pero nada más, no me sé ninguno entero.

Yo imagino que a Cristo debe molarle más ver a un grupo de niñas que no se saben una canción y lo arreglan como pueden que ver a un coro profesional.

Alice Silver dijo...

Al leer tu entrada he pensado que quizás hubiera entonado: "Yo tengo un gozo en el alma GRANDE gozo en el alma..." sí, yo también soy de las afectadas en el hipotálamo. Eso sí, hubiera quedado muy mojigato comparado con la melodiosa armonía y el ritmo contagioso del Alegre la mañana.

Blackmount dijo...

en mi epoca no nos hacian cantar muchos himnos religiosos pero lo que si habia que cantar todos los días era el himno nacional. el de aquí empieza "Oh, gloria inmarcesible!..." pero como yo era muy chico y nadie me había pasado el libreto con la letra, yo lo cantaba "Oh, Gloria, Irma y Cecilia!..." y me imaginaba que estas señoras a lo mejor eran próceras de la independencia o asi.

loquemeahorro dijo...

susana Gracias, ha sido muy emotivo. Cuenta, cuenta, o canta, canta.

Isi Sí, sí, a las 9 en punto ¿o serían las 10? No sé, a mi me parece que era muy pronto, en todo caso.
Sí, sí, hubo fiesta, lo cuento en la segunda parte, porque era realmente para celebrarlo.

Compañía de Libros El padre nuestro con la música de Simon y Garfunkel me ha estado persiguiendo durante año "Padre nuestro tú que estáaaas, en los aman la verdaaaad"

En realidad la del pozo en el alma lo he dicho yo, pero en todo caso, la ocurrencia no es mía. Y mira que lo siento.

Mónica-Serendipia Qué gran verdad, a nadie le pasaba nada antes, y si le pasaba ¡peor para él! Pero sí, cantábamos un montón, y todo fatal, por cierto.

La pantalla de San Pedro, es cierto!!!

loquemeahorro dijo...

Doctora Un villancico completo... eso no se lo sabe nadie, mujer. Por eso, cuando llega el estribillo hay que cantar más alto.

Bueno, hacíamos lo que podíamos, es verdad.

Alice Silver Qué gran verdad. GRANDE, VIVA!! Y sí, esa por lo menos era bastante animosa, que la de alegre la mañana, era más bien "sosainas la mañana"

Blackmount ¡Inmarcesible! Como mi belleza!!! Gloria, Inma y Cecilia, es muy bueno.

Una canción de misa dice "Venid y vamos todos con flores a María", y una vez oí en la radio que contaba un chico que él decía "Venid y vamos todos, con flores amarillas".

Y cuando llevaban flores de otro color a la Virgen, el pobre se enfadaba y todo.

Argax dijo...

si es que recuperar el amor así, tan de improviso nos hace sentir como niños...

loquemeahorro dijo...

Argax Solo el amor con su ciencia, nos vuelve tan inocentes.

pd. Qué pena que no me acuerde más de esta canción y menos de las mañanas alegres.

Uno dijo...

Como el ciervo que a las fuentes de agua pura va a beber vengo yo a este blog en busca de inspiración y consuelo y nunca me defrauda. Y no es por echarte flores a María que madre nuestra es.
Enhorabuena por lo de tu pantalla. Justamente ayer comentaba yo por ahí que el ordenador se ha convertido en una especie de mascota de la que dependemos mas de lo que creemos.

Un abrazo

Lillu dijo...

Alabemos al señor porque tu pantalla de ordenador ya está entre nosotros!!! No sabemos muy bien a qué señor (a uno con bigote, si tal), pero hay que dar gracias por ello, sin duda.

Cuánto daño han hecho los colegios de monjas ;)

saluditos!

laesti dijo...

Mi hipotálamo también tiene un recuerdo basado en canciones de misa. Es mi madre, limpiando el domingo por la mañana mientras cantaba "pescador de otros hombres". Y es: "seeeeeñor, has llamado a mi puerta, sonrieeeeendo, has dicho mi nombre y en la areeeeena he dejado mi baaaaarca, junto a tiiiii, buscaré otro maaaaar".
Y si buscas más títulos que sirvan para todo, al estilo de "entre el amor y el odio", elige "vidas al límite". Yo diría de 6 de cada 10 tv movies de mediodía se titulan así.

loquemeahorro dijo...

Uno Oh, cuán bucólico ¿es de una canción? Esa no me suena, la de Flores a María, sí, por supuesto.

Sí, es un momento de gozo y satisfacción. Ya te digo que tengo un gozo en el alma (grande!)


Lillu Pues ya que lo dices: alabaré, alabaré, alabaré, a-laaaabaré a mi Señooooor.


Vaya, otra que se me pega


LaEsti El "seeeeeeeeeeeeeeñor" lo odio muchísimo, qué rollo de canción, pudiendo cantar el pozo en el alma, yo no sé por qué la gente buscará otro mar.

Vidas al límite está muy bien, pero Traición Total, también mola

Ángeles dijo...

Enhorabuena por la recuperación de tu pantalla.
Ya solo te falta recuperar el resto de la canción esa de la alegre mañana. Pero todo llega, ya lo ves.
Ah, que no tienes interés en recuperar la canción... ya, ya.

Natalia D. dijo...

Qué bien… me alegro mucho de que hayas recuperado tu pantalla de ordenador, pero ten cuidado, no vaya a ser que, con la emoción del rencuentro, le cantes con excesivo fervor la canción esa tan pía, y con esos estupendos agudos, que seguro que alcanzas, se le resquebraje el cristal. HABEMUS PANTALLA.

loquemeahorro dijo...

Ángeles Te juro que estaba leyendo tu comentario y pensando "No, no, si yo no quiero recordarla, sino olvidarla del todo".

Pero me temo que eso es imposible.

Natalia D No, no, tendré mucho cuidado en cantar bajito. O casi mejor me callo. Ahora que lo pienso, más he tardado yo en recuperarla que en el cambio de Papa (cuando ocurra)

Gallo dijo...

Tres meses para tenerte la pantalla!!!!??? Ni cantando el Alabaré te la pudieron haber traído más rápido?

Pensar que yo canté en un coro y me corrieron por proponer algo más moderno, onda Mafalda con Los Beatles.

Tambien estuve en colegio de monjas, mixto creeras.

loquemeahorro dijo...

Gallo Si llego a pensar que tardan menos, me planto ahí dos meses antes y les canto hasta el "Seeeeñoooooooor, has venido a la orillaaaaa".

Es verdad, lo mismo le pasó a Mafalda, con el himno, creo.

Qué grande Quino, bueno, qué te voy a decir a ti, Miguelito.

Jane Jubilada dijo...

Pues esa no la cantábamos en mi colegio, y eso nos hemos perdido porque hay que ver qué mensaje tiene la cancioncita. En mi colegio muchas eran en latín, así que las letras eran distintas según las niñas, y otras hablaban de "Cantad a Catalina plega-rías fervor-osas, de lirios y de rosas su fre-ente coronaaaad" Eso sí, los bríos eran iguales que los tuyos. Me emociono sólo de recordarlas.

loquemeahorro dijo...

Jane Jubilada En latín? Eso cuenta doble o triple. No me suena la de Catalina, pero mola... fervor-osas...

JuanRa Diablo dijo...

Este post debería venir acompañado de un audio en el que se escuchara cantar a Loque ese Alegra la mañana.

He dicho Debería, tampoco es para que te eches a temblar.

loquemeahorro dijo...

JuanRa Diablo Qué gran idea, puedo hacer un post interactivo. Bueno, he dicho "puedo" pero sé que no debo.

bibliobulimica dijo...

apoyo lo que dice JuanRaDiablo....¿donde está el archivo de loque cantando?

¿Creerás que hasta yo, allende el mar, me se ese estribillo? (porque también igual que tú es lo único que me se)

Ya veo a la pantalla corriendo en cámara lenta, en medio de un campo de lavandas, hacia ti, para ese reencuentro que será épico.

Y espero que dure, para que te tengamos aquí con más entradas ;)

un beso,
Ale.

loquemeahorro dijo...

Bibliobulímica Así fue, exactamente: ella corría hacia mí con la melana al viento.

Bueno, quizá lo de la melena no pasó.