lunes, 20 de mayo de 2013

Operación bañador de cuerpo entero (I)

Como algunos sabréis y a pocos importará, hace unos meses me tuvieron que operar para extraerme la vesícula porque Colesterol, el gemelo malvado de Hansel y Gretel, me había dejado un reguero de piedrecitas en ese órgano tan desconocido para mí hasta ese momento.

Resulta que yo tenía una de esas, una vesícula, de toda la vida, dentro de mi cuerpo humano, pero no sabía quién era ni para qué servía, ni hablaba con ella ni nada, hasta el día que me dijeron que me iba a abandonar y empecé a darme cuenta de que era muy buena chica y que cuando me abandonara para siempre, la echaría de menos a ella y a los huevos fritos con puntilla que ya no podría comer.

Podríamos decir que la vesícula es más o menos como una nevera, que lleva toda la vida en la cocina, sin que te des ni cuenta pero que el día se te estropea, te acuerdas de cuantos momentos felices vivisteis juntos y empiezas a pensar en cuántas veces caminasteis por la playa de la mano, o cuando fuisteis a la feria juntos y te ganó un peluche de Piolín en la caseta de tiro, y después te pasaste toda la noche intentando deshacerte de aquel muñeco tan horrible.

En fin, que mi apasionante aventura comenzó el día que fui al hospital al preoperatorio, que para entendernos es un día que te hacen todas las pruebas habidas y por haber (dos, en mi caso) para ver si eres un buen candidato para la operación o no vales ni para Gandía Shore.

Ese día, además de ir corriendo de una consulta a otra, conocí a la cirujana que me iba a operar por laparotomía, si todo iba bien, y por soleares si la vesícula era escurridiza, y que me lo explicó todo en cuatro frases. O para ser exactos, que me despachó en dos patás y  de cuya consulta salí con más dudas que con las que había entrado y deseando que cuando tuviera un bisturí en la mano fuera un poquito más metódica.

Eso sí, antes de irme me dijo
- Abre mucho la boca, mucho, más, más!!
- AAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!
- Muy bien, muy bien, tienes garganta, eso es un punto a tu favor.
- Me es muy útil cuando toso, la verdad.


También fui a la consulta del anestesista que estaba hablando por el móvil
- Perdona, perdona
- Nada hombre, si me despierto en condiciones, te regalo mis puntos de Amena del 2005 , si hace falta

Este lo que me pidió que le enseñara fue el ombligo, a mí la verdad, con que no me pidan que les enseñe el refajo...

- ¡Mire, mire! ¡Mire qué ombligo! Canela fina ¿eh?
- Sí, ya veo que te has comido la canela y el arroz con leche también con ella.

Apuntó algo en un papel y dijo:
- Muy bien, muy bien, tienes ombligo, eso es un punto a tu favor.
- Pues fíjese, desde que nací que lo tengo ahí, que no molesta ni nada.

Vale, quizá los diálogos no fueron así exactamente, pero que pasé de enseñar la garganta al ombligo, y que ambos resultaron ser satisfactorios, sí que es cierto.

Después de esto, unos análisis y un electro, me pude ir sin tener que mostrar nada más que la tarjeta sanitaria.

Una semana más tarde estaba, de buena mañana, con el camisoncillo enseña-traseros reglamentario, tumbada en una cama oyendo como mi hermana me leía el Hola. Bueno leía, leía... como se lee el Hola, a ver si nos entendemos: Se ven las fotos y como mucho los textos resaltados y se hacen comentarios.

- Mira: Carolina de Mónaco de vacaciones (qué agotadora debe ser la vida que lleva esta mujer para necesitar diez o doce vacaciones al año) en un yate, al lado de su nuevo novio. Ah no, que es el novio de la hija...

En ese momento apareció un camillero flamenco y me dijo que me iban a bajar a quirófano.
- ¿Estás nerviosa?
- Pues no mucho, la verdad
- ¡Sí, estás nerviosa!
- Bueno, pues si usted lo dice

Este diálogo sí que se produjo así, tal cual y es verdad que yo no estaba demasiado nerviosa: acompañada y charlando en la habitación.

Después se produjo la escena esa que se en cualquier película hospitalaria que se precie, y pude ver los fluorescentes y marcos de la puerta ir pasando en plano subjetivo desde la cama.

Y después de un ascensor, etc... llegamos no al quirófano, sino a un pasillo donde me dejó aparcada.
- Ahora te pasan, hala ¡Con alegría!

Que yo no sé qué concepto tenía ese hombre de una situación alegre, francamente.

Por aquel pasillo pasaba mucha gente, todos con el pijama de personal sanitario y algunos con el gorrito ese que tan favorecedor queda. Yo intentaba fijarme en si los médicos eran guapos. No, no, no pensaba en ligar con ellos, es que si la televisión nos ha enseñado algo es que los médicos atractivos son un poco, son bastante... en fin, digámoslo ya, son unos concupiscentes. Ea, lo he dicho ya, siento haber tenido que utilizar una palabra tan fuerte.

Vamos que tan ocupados que están intentando recordar quién les queda por ligarse en el equipo médico, no pueden ocuparse de los pacientes, como mucho a reconciliar a algún paciente con su cuñada. Así que estaba bastante preocupada con ese tema.

Digo "intentaba fijarme" porque para bajar al quirófano me había quitado las gafas, y yo sin las gafas no veo bien, porque las utilizo para ver.

No sé si ha quedado lo suficientemente claro este concepto, que entiendo que es bastante sorprendente. Oye, que en las peluquerías nunca he conseguido que lo comprendan a la primera.

Cuando me quito las gafas para que me corten el pelo y después me preguntan que qué tal, les tengo que decir que no sé que si no me pongo las gafas, no veo.
- Ah ¿no ves sin las gafas?
- No, por eso las llevo
- Aaaaaaaaaah

Conversaciones así solo se oyen en ese universo paralelo que son las peluquerías, esos mundos aparte donde se habla se crean idiomas diferentes cada día y las gafas no sirven para ver sino para molestar cuando te recortan las patillas.

Aunque por otra parte ¿alguna vez habéis visto a un peluquero con gafas? Pocas veces ¿verdad? ¿Y a una peluquera? ¿Será una profesión que protege de la miopía? Y ya que estamos ¿Cuántos peluqueros de más de unos 35 años habéis visto trabajar? ¿Qué ocurre cuando superan los treinta y tantos?

Preguntas igual de apasionantes me hacía en aquella cama (que no camilla, como yo pensaba) mientras seguía esperando, porque el "ahora" resultó ser un término ambiguo (quizá el camillero antes era peluquero, no sé) y pasaba tiempo y tiempo.

Para lo único que se dieron prisa fue para ponerme la vía, momento a partir del cual ya no pude volver a mirarme el brazo, y mucho menos moverlo, porque está prohibido como todo el mundo sabe. Yo, por lo menos no puedo, de vez en cuando un médico o enfermera me decía que sí podía moverlo, pero ellos qué sabrán.

Y el tiempo seguía pasando y ahora, lejos de mi hermana y mi Hola sí que me sentía nerviosa, y además tenía frío bajo esa sabanita que tanto me hacía añorar las gruesas mantas que había visto en la habitación.

Además del tiempo, por ahí pasaba la gente, de vez en cuando, alguno se paraba y miraba el papelito que tenía a los pies, bueno... encima de mis pies, que me daba cosa moverme por si se me caía, y a ver cómo me levantaba a por él.

Recuerdo haber pensado:

- Qué éxito el papelito este, oye, si lo sé le pongo publicidad o algo "Lea Lo que me ahorro en psicoanálisis y ayúdeme a dominar el mundo"

Y después haber pensado

- Esto lo pongo en mi blog

Así soy yo, pensando en mi público en los momentos más extremos.

Lo dicho, que de vez en cuánto alguno de los que pasaba y leía el papelito me hablaba y me decía que ya me iban a pasar y que no habría comido nada-verdad.

Uno de los que pasó me dijo que era el anestesista, que lo mismo podría ser el del móvil que el Power Ranger verde-hospital, porque yo no veía nada, entre que no llevaba las gafas (¿Ah, pero no ves sin las gafas?) y menos ahí tumbada súper rígida, preocupada con no mover el cuello para no ver la vía, no mover el brazo de la susodicha, ni los pies para no tirar los papeles esos tan interesantes.

Otro que me repitió lo del ahora y la cena y esas cosas, al final me dio como un toquecito en el hombro y justo antes de irse me dijo que era el cirujano.

¿El cirujano! Hombre por Dios, tráigame aquí esas manos, que se las bese!!!

Por cierto que hay que ver qué recuperado se le veía del cambio de sexo, se ve que realmente en este hospital trabajan bien.

viernes, 10 de mayo de 2013

Retorno al pasado contorsionista


Hará un par de semanas abrí el buzón y me encontré con dos sobres muy abultados y con aspecto de parque público cuando lleva abierto más de dos primaveras: como si hubieran conocido tiempos mejores, pero francamente, viendo lo que se ve en mi buzón, no de puede decir que me sorprendiera demasiado.

El primero era de Amena. Supongo que sabéis que Amena era una compañía de telefonía móvil que decía ser muy libre, hasta que mutó en Orange hace unos años, sin embargo hace no mucho volvió como las golondrinas que llaman con su ala en tu ventana para recordarte, primavera tras primavera, el poema que te tuviste que aprender en sexto de EGB.

Lo primero que veo al abrirlo es que viene a mi nombre con todos mis datos, eso y que está repletito de publicidad. No me extraña que tengan mis datos, sobre todo porque fui clienta suya. Se me ocurre que quizá están utilizando la base de datos de antiguos clientes para ofrecernos que volvamos a sus amorosos, a la par que libres, brazos quién sabe si con algún descuento u oferta especial.

Yo soy así: imbécil.

Saco un folleto en el que se ve la silueta de dos jóvenes saltarines (por lo menos más jóvenes que yo, que si tuviera que hacer eso me descoyuntaría) y el siguiente letrero:

"Una noticia buena y una noticia mejor"

Repámpanos! no oía algo sobre buenas noticias desde hace varios años, y no te digo yo nada de  lo de "mejores"


La buena noticia debe ser que les han regalado una cama elástica

Abro el díptico y bajo la silueta de un muchacho haciendo el pino con una sola mano, leo "Aquí tienes la buena noticia" pero atención! que dicho optimista mensaje esconde un novedoso mecanismo que hace que por la tracción de una pestaña hábilmente situada a un lado aparezca ¡otro muchacho saltarín! Desde luego estos de Amena han vuelto fuerte ¿eh?


Empiezo a sospechar que El Circo del Sol se ha hecho con la nueva versión de Amena

Resumiendo: que ya no va a haber sistema de puntos ¿no? ¿Amena tenía sistema de puntos? Pues mi me acordaba, la verdad. Debe ser que a todos los que fuimos clientes nos cambian los puntos que tuvimos en tiempos por un móvil para reincorporarnos a tan gimnástica compañía y después ya nos dejamos de puntos.

"A partir del 30 de junio cambiamos el Club Amena por el nuevo sistema renove sin puntos". A ver, estamos en abril... vale, no es un mal plazo para pensárselo.

En fin, veamos la noticia "aún mejor" que me traen otros dos muchachos más conscientes de que la ley de la gravedad que los anteriores. Ofertas exclusivas, bien ahora la típica lista de móviles, con sus características y el descuento que me harían por tener puntos.


Estos chicos son jóvenes, pero tienen "la cabeza en su sitio" no como los anteriores

Yo siempre me fijo en los de 0 €, que es mi precio favorito de toda la vida y lo máximo que hasta ahora he pagado por un móvil.

Así que me voy a fijar, con 2.900 puntos me dan gratis un Sony Ericsson T230. No sé, no tiene mala pinta, aunque los gráficos quizá dejan un poquito que desear ¿no os parece?


No me he fijado en las características porque más o menos todos tienen lo mismo ¿no?

Este es el móvil "barato", pone que su valor sin puntos serían 99 €. A ver, voy a irme fijando en los demás: hay un Siemens A65, un Nokia 3100, un Simensens CX65 y la joya de la corona, el más caro que cuesta sin puntos 299 €, el Nokia 6600.

Pongo los modelos por si alguien los conoce, yo es que no entiendo nada de móviles, pero os pongo la foto y las características del más caro, para ver si me podéis aconsejar.


Un móvil de última generación por valor de mercado de 300 €

No sé, yo no entiendo de móviles ¿os parece que está bien? Cuesta 300 euros,pero con apenas 11.100 puntos se me queda en 45 €. Un chollazo, vaya.

A ver, voy a fijarme bien en las características:
Grabador de video
Cámara digital
Bluetooth
Mensajería Multimedia

Espera, aquí ¿no falta algo?

No sé, ya os digo que yo de esto no tengo mucha idea, pero hay algo en estos móviles que me parece un poco pasado de moda, como que todos tengan teclado y una pantalla pequeña.


¿El vintage ha llegado a los móviles?

Un poco sorprendida paso la página y me encuentro a una muchacha en pleno paroxismo saltador que me pide que cambie todos mis puntos por estos móviles "multimedia" y por último añade (pero no sé cómo porque no creo que pueda hablar en esa posición): "Noticias como esta no se dan todos los días, aprovéchate".

¿Alegría sin igual por un Nokia de 300 € o preocupante ataque epiléptico?

Pues mira me parece que no voy a volver a la compañía si me intentan colocar el stock que les quedaba en los almacenes.

No sé... a lo mejor hay una segunda línea más moderna, o algo así. Ah, espera, parece que girando esto hay más texto.

"Llega un nueva era de ventajas para ti" "Un buen día dijimos en Amena, "vamos a darle a nuestros clientes un programa de puntos ... Ya veo, y a vuestros empleados clases de contorsionismo .

bla-bla-bla libertad - bla-bla-bla- sin necesidad de puntos - bla-bla-bla "Así es, a partir del 30 de junio de 2005 cambiamos el Club Amena por nuestro sistema "

Espera, espera, espera ¿¿¿ junio de 2005???


En cuando te quieres dar cuenta, ya se te ha pasado el plazo

Mis ojos siguen leyendo sin hacer mucho caso a la orden de "piensa, estás en el 2013" y leo "Te mereces lo mejor sin pedirte nada a cambio" excepto que viajes en el tiempo, eso sí.

Espera, entonces ¿de cuándo es esta carta? ¿mi teoría de que Amena ha vuelto a contactar con sus antiguos clientes ha resultado resultar como la de que te puedes comprar esos pantalones que te quedan pequeños porque así te obligas a adelgazar?

¿2005? A ver, hasta yo que no sé restar puedo calcular a duras penas que han pasado 8 años aproximadamente. Ocho años! Los de los brincos seguro que ya tienen principio de artrosis, por lo menos.

Espera ¿y el otro sobre? Me pareció que era una factura, pero ¿de quién? A ver. Auna ¿Auna? Esos cuándo dejaron de existir? A ver, a ver .... "Periodo facturado: 25 de Sep a 24 de Oct de 2004"

¿Año 2004? Esto es incluso antes!! Por cierto, qué poco pagaba, no? Cuánto ha subido la vida, es que esto no puede ser, en mis tiempos esto no pasaba, cuando yo era joven escuchábamos buena música y no este chunda-chunda. Ah, vaya, creo que no solo los poseidos saltarines de Amena han envejecido mal.


¿Me dedico a hacer fotos cutres a facturas que tengo guardadas hace casi 10 años o recibo cartas del pasado?



Yo he cogido estas cartas AHORA de mi buzón. ¿Será un buzón que parece el más barato del mercado (como todo lo que instalan mis caseros)  pero en el fondo esconde un vórtice espacio- temporal? ¿significa la palabra vórtice lo que yo creo que significa? ¿cuántas lesiones de espalda crónicas sufren ahora los que fueron modelos de las campañas de Amena? ¿tuvieron que cerrar por las demandas? ¿estas cartas estaban detrás de un mueble en Correos? ¿una desde hace nueve años y otro desde hace ocho?

¿Hay algún secreto oculto (que removerá los cimientos de la Iglesia Católica) en las pinturas de Leonardo Da Vinci que explique este misterio? ¿y los templarios, qué tienen que decir los templarios de esto? ¿por qué es tan complicado pegar una foto en una entrada y que te quede centrada?



Nota: ¿Os acordáis de mi infidelidad? Pues hela aquí en Zinéfilaz

jueves, 2 de mayo de 2013

Querida Edwina Capítulo 11.- La merienda campestre


Inmediatamente todos los de la reunión comenzaron a recriminarle por tan desconcertantes palabras, y el párroco Thompson debió tomar el asunto como su misión pastoral del día y apenas le dejó probar el pastel de riñones contándole su feliz experiencia matrimonial que tantos hijos había puesto al servicio del señor (se encuentren donde se encuentren ahora) y que llevo a su mujer a la tumba antes de cumplir los cuarenta.

Llegó la tarde y con ella los discretos bostezos que se convirtieron en indiscretas cabezadas. Al fin, mientras la mayoría dormitaba Mrs. Pilgrim y mi madre se encontraban demasiado ocupadas con una obligación tan importante que les impedía conciliar el sueño y de paso a mí también.

- Sí, sí, está claro lo que está pasando.
- Muy claro, es evidente.

El cacareo continuaba:

- Las pobres.
- Sí, las pobres.

- Sencillas, madre, se dicen sencillas - Dije entre sueños, pero no me hicieron caso.

- Está claro que este matrimonio es de segunda “Mr. Edwards” dice, un miembro del ejército dice, un marinero de tercera, seguro.

Risas ahogadas.

- Me río, pero me dan muchísima pena esas pobres muchachas.
- Humildes, madre

Al fin me escucharon.

- Ah ¿Estás despierta hija?
- Sí ¿De quiénes hablan?
- Vuélvete a dormir, que una muchacha a tu edad necesita dormir mucho.
- ¿Cuánto?
- No sé, quince o dieciséis horas al día.

Me incorporé, y al fin mi madre cedió y me contestó claramente:

- Hablamos de tu amiga, hija mía,

Me sorprendí que te mencionaran, Edwina, y así se lo dije.

- ¡No! De tu amiga Agnes.

- ¿Agnes amig..? Oh, sí Miss Agnes, una muchacha adorable a la que aprecio muchísimo
¿porqué no paran de decir que es pobre?

- Pero hija ¿para qué te sirve esa cabecita tuya, tan bien peinada?

Mrs. Pilgrim contestó por las dos:

- Todo el mundo sabe que las hermanas Mallowan tienen una dote de menos de un chelín.

Contesté muy sorprendida:
- Pero si su padre es muy rico.
- Su padre sí, pero ellas son mujeres y por ley no pueden heredar ni un solo penique de su padre.
- Madre ¿un penique es menos que un chelín?
- Hija, por favor, déjame ahora con eso un rato. ¿Por qué no te vas a jugar un ratito por ahí?

- ¿Jugar? ¡Si tengo edad más que suficiente para casarme!
- Bueno, pues cásate un poquito y déjanos hablar a las personas mayores.

Una pregunta me rondaba la cabeza:
- Pero ¿No heredan nada de su madre?
- ¡Su madre!

Exclamaron ambas moviendo la cabeza de forma desaprobatoria, que no sabría decirte qué movimiento es, pero lo reconozco muy bien.

- Podrían heredar de su madre, bien es verdad..

Mrs. Pilgrim la interrumpió
- Si ésta tuviera algo que heredar. Aún recuerdo cuando el ya maduro..
- Muy maduro. - Esta vez fue mi madre la que la impidió terminar
- ...caballero se casó con una mujer mucho más joven, salida de la nada.

A partir de ahí me distraje un poco, mientras me imaginaba al padre de Miss Agnes esperando frente al altar a y de repente, una esposa ¡fus! saliendo de la nada. ¿Sería un fantasma?

Mientras, ambas estaban dando podando a fondo el árbol genealógico de los Mallowan.

- Al no tener un hermano varón, su fortuna irá a parar al pariente masculino más cercano en la línea de sucesión, que en su caso creo que es un primo bastante lejano, tan lejano, tan lejano que nadie le ha visto jamás.

El anciano Mallowan nunca ha querido ver cuál era su verdadera edad y estado de salud, y por eso no le han mandado llamar, pero si se ha quedado en Londres, me temo que es porque ya no está para muchos viajes.

- Y ahora encima esto, porque sin duda ese matrimonio de la primogénita no hay por dónde pillarlo, si por lo menos pudieran casar a alguna de las hijas con el heredero.
- Pero Mallowan es demasiado orgulloso y no quiere reconocer nada de esto.

Yo no salía de mi asombro y pregunté:
- Entonces ¿tanta mansión en Londres? ¿tanta fortuna familiar? ¿tanto presumir?

La viuda resopló:

- Pues todo lo perderá el día que nuestro Señor se lleve a su anciano y enfermo padre, que si has estado atenta a lo de "anciano" y "enfermo", habrás adivinado que es posible que no sea muy tarde.

Por eso hicieron esa puesta de largo principesca de las hijas, antes incluso de lo que se suele hacer, para conseguir algún marido que esté mal informado.

- ¿Por qué te crees que viene mucho más por aquí? Están probando en todas los bailes de Inglaterra a ver si tienen más

- Creo que estaban muy tristes por la pérdida de las colonias por no poder ir hasta los bailes de América, ji-ji-ji.

- Es que no se quieren perder los bailes de ningún rincón del imperio!

Interrumpí sus risitas porque de repente me había dado cuenta de algo

- Un momento, ¿yo tampoco voy a heredar a mi padre?

- Tú caso es diferente querida, además de que tú tienes un hermano (sea el que sea) que heredará todo, puedes estar tranquila, tienes una asignación anual de cinco mil libras. Así que no debes preocuparte, ¡Tú nunca serás sencilla!

Tan ocupada me encontraba recapacitando sobre si soy una muchacha complicada, que apenas presté atención al reverendo Thompson que acudía por los pequeños grupos que se habían ido formando, aquí y allá, despertando a su paso, a los que dormitaban y haciendo cabecear a algunos que minutos antes parecían encontrarse completamente despejados.

En más de una ocasión he observado que un terrible sopor me asaltaba durante el servicio dominical, especialmente durante el sermón, algo que siempre he atribuido a algún material, o ese peculiar olor a cerrado que existe en las iglesias, que quizá algún eminente doctor debería tener en cuenta para acabar con los que padecen insomnio en este mundo.

Así que me sentí realmente sorprendida al comprobar que nuestro párroco causara el mismo efecto fuera de la iglesia. ¿Acaso sería que edificio y hombre se habían unido tanto que causaban el mismo efecto? ¿Acaso sería el olor que había quedado prendido en sus ropas?

Ensimismada en estas reflexiones creo que me perdí la primera parte de la conversación, y cuando quise prestar atención, me estaba diciendo:

- Sin duda usted no desmentirá las magníficas referencias que mi hija realiza de su persona y dará muestras de su generosidad, acogiéndola en su hogar, casi a diario, y sin duda estará más que dispuesta a colaborar con los más necesitados de nuestra parroquia.

Francamente, siempre he asociado parroquia y necesitados con Anémona y su modesta familia. ¿A quién se referiría, entonces? Y ¿por qué decía que su hija venía a verme casi a diario? No le había dedicado ni un pensamiento, pero ahora que lo mencionaba, últimamente apenas sí la veo.

- ... y a colaborar llevando conservas de riñones, lengua y otros alimentos.

El pastor se quedó mirándome esperando al parecer una respuesta, pero como no se me da bien pensar, en general, y menos en dos cosas a la vez y sobre todo porque no escuchado nada de lo que había dicho hasta esas últimas palabras, solo pude repetirlas para que pareciera que había atendido a lo que me había dicho.

- Otros alimentos.
- Exacto, querida, podría aprovechar la gran oferta de sus cuadras y su infinito tiempo libre para ayudarnos en nuestra obra benéfica.
- Obra benéfica.

Carraspeó y me dijo, separando las sílabas más de lo habitual:
- Que si no podría usted llevar a los humildes hogares que más lo necesitan, las conservas que las damas de la vecindad nos brindan de riñones, lengua y huevos en salmuera
- Si así lo desea, pero ¿Acaso no tienen ya bastante con ser pobres?

lunes, 29 de abril de 2013

Hoy quiero confesarte

- Hoy quiero confesarte blog mío..
- Que estás algo cansada
- ¿Lo notas en la ojeras? Pues sí, pero no es eso. Hoy quiero confesarte que te he sido infiel.
- ¿Y me lo dices así?
- Pues pensaba mandarte un guasap, pero como no sabía qué emoticono poner para esto, al final me he decidido por esta opción.
- ¿Y quién es él?

Me lanza una mirada fulminante y me doy cuenta de que no es momento de cantar a Perales, y es una pena, porque don José Luis viene bien en cualquier momento.

- Pues verás... te he sido infiel dos veces. Miento, lo he sido más, pero no vienen muy a cuento.
- Ah, pues si no vienen a cuento, no pasa nada mujer. ¿qué eres? ¿cómo el padre de Jesulín que decía que nadie podría decir de él que no iba a cenar a casa todos los días?
- No, es que quería meter unos enlaces y no sabía cómo introducir el tema: te he sido infiel con Benito Pérez Galdós.
- Veo que te van los maduritos, porque este lleva como 90 años muerto.
- Más o menos, pero es que te he sido infiel con Los Episodios Nacionales.
- Hombre... ahora se explica todo.

(Ahora, mirando a cámara)
- Verás, hace ya tiempo que entregué mi corazón a una lectura conjunta de Los Episodios Nacionales.
- Que te sobraba tiempo para leer 47 libros seguidos ¿no?
- Qué exagerado, por favor. Solo son 46. Bueno, déjame que tengo que volver a mirar a cámara:

Hace tiempo que entregué mi corazón a ... bueno, que me he perdido, pero que tengo dos reseñas publicadas en casa de unas chicas muy majas, y con mucha paciencia conmigo, que me las han publicado.
Del primero Mónica-Serendipia, y del segundo Isi.

El blog suspira y me pregunta:
- ¿Algo más?
- Pues sí, que como hay dos festivos seguidos en Madrid, todo esto es para ganar tiempo y publicar más tarde, y así contestar los comentarios a tiempo.

Más suspiros
- Vale ¿has acabado?
- No... es que verás, a partir del segundo viernes de mayo, de vez en cuando, también voy a serte infiel con Zinéfilaz

El blog busca un kleenex en los bolsillos, aunque esté un poco usado.
- ¿Y nada más?
- Bueno, que me dediqué al blanqueado de dinero negro de un novio muy feo que yo tenía, que era alcalde corrupto. Ah no, que yo no soy esa.


martes, 23 de abril de 2013

No me busques que me encuentras

Me encuentran muchos, muchísimos, pero la verdad, casi ninguno me está buscando a mí ni a mi blog, es triste ser plato de segunda mesa, pero...

Pero ¿entendéis esa expresión? ¿plato de segunda mesa? ¿alguna vez habéis comido en dos mesas una detrás de otra? ¿cómo se supone que es? ¿Alguien que se toma el gazpacho en una mesa y se cambia antes de que le traigan las chuletas de Sajonia? (están ajustando mucho en los menús, últimamente)

Entiendo que le moleste al camarero, pero al plato...

Mientras reflexiono sobre este concepto, os cuento qué y cómo han llegado las gentes del mundo a mi blog, a través de Guguel, y han huido despavoridos.

"he estado muy ocupada" humor

Mira, estando tan ocupada y todavía le queda humor

ardillas antropofagas

Nota: borrar a Chip y a Chop del facebook.

asi estoy cuando no se nada de ti

Estuve algún tiempo sin actualizar, pero tampoco es para ponerse así, hombre

cancion que dice oe oe oe oeeee... provoca

Mejor no te digo lo que me provoca

como desentilichar la casa

Pues ni lo sé yo, ni la RAE, pero el desentilichador que la desentilichare, buen desentilichador  será.

como ser novia de un musico

--> Paso uno: Conocer a un músico
--> Paso dos: Ligárselo
--> Paso tres: Aguantarlo

cuento los tre cerditos patita por debajo de la puerta

Menudo crossover, colega.


me acaba de morder una rata


Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhh

en cierto que un musico no puede tener novia

En cierto, en cierto

me dicen que soy muy bella pero no de guapa

Difícil caso el que se me plantea, Watson. A ver, la muchacha en cuestión ¿Es princesa? ¿Se crió en un bosque con tres hadas? ¿Duerme mucho?

lo malo de ser la novia de un musico

¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!!No, no es por esto, es que me he acordado de que le ha mordido una rata.

resumidoel traje nuevo del emperador
 

Le venden un traje, pero resulta que no.

traje almirante comunion blanco y zapatos negros

¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!! No, no es por la rata, es que es una cominación horrible.

xecxi bonbonas

Y que lo digas, las bombonas de butano son de lo más sexy, cómo incitan con esas curvas tan, tan .... naranjas... La culpa la tienen los de Gas Natural, que las llevan tan ligeritas de ropa.

un musico es un muerto de hambre


Parece que ya hemos encontrado lo que era lo malo

me voy ahorros al pueblo

Dinos a qué pueblo vas a llevar esos ahorros, anda.. por hablar de algo, digo

galletas chiquilin y trigliceridos

Ahí siguen, juntitos. Ellos tuvieron un breve romance con el Príncipe de Beckelar, pero cortaron porque no les gustaba demasiado el concuñado.

por qué se rompe un tacón psicoanálisis

Porque estaba mal pegado probablemente porque el fabricante tuvo un trauma en su infancia que le impide utilizar materiales de calidad

pequeños ponys tamaño grande

¿Grandes ponys? ¿Caballos?

como se llama los tre cochinitos de ceramica con ropa y

Adorno de dudoso gusto dudoso

invitacion a comer de mi hijo de 7 años
No sé cómo será la invitación pero si el que prepara la comida es un niño de 7 años, ya te digo que tendrás suerte si es un sandwich de triglicéridos y nocilla, en galletas Chiquilín.

ver pelicula en español en online el hombre que savia demadiado de alfred hisccco

El que sabía demasiado desde luego no eras tú, macho



frases como ud es tan feo que en un concurso de feos lo descalificaron por feo

Usted quiso decir "frases sin gracia"

que significa el titulo del cuento el gato con botas

Creo que es que va de un gato, que lleva unas botas.

redaccion facil en frances sobre las vacaciones

Oh la lá quelle vacaciones!

rozes y tocamientos con hombres en las procesiones sevilla


Ah no, esto no, me parece fatal, por favor. ¿Es que no sabes que roces se escribe con "c"?

martes, 16 de abril de 2013

Ha vuelto (solución al concurso)

a) La primavera

No, lo siento, pero a los robots no nos emociona la primavera!!

Además vivo en la típica zona llena de fábricas vacías y medio derruídas en las que nos gusta vivir a los robots y no hay rosales.

Lo de que la Pantoja le cantaba a su niño que era bonito, y eso que llevaba el pelo paje aquel con el que intentaban resaltar su mirada, es más increíble aún que esta opción, pero cierto.

Veo que vosotros, al conocer mi naturaleza robótica, habéis confiado poco en esta opción, que ha sido muy poco votada, solo un par de personas. Igual número de votos que ha obtenido la siguiente opción.


b) Chencho.

No, no, nunca me daría por buscar a Chencho en internet, porque todo el mundo sabe que quienes molaban eran los gemelos.

Aaaay por favor, qué poquito gusto.

¿Nunca os habéis preguntado cómo fue la vida de los ex-niños actores? No, no me refieron a los típicos niños americanos que triunfaron y cayeron en el mundo de las drogas y las clínicas de rehabilitación, y después de las drogas, y después de las clínicas de ...

No, me refiero a ese niño patrio que salía en La Gran Familia pero haciendo bulto, una niña de esas sin entidad, o la pobre que limpiaba (los hijos mayores no, que estaba muy ocupados haciendo otras cosas), o los que hicieron de coro a Betty Misiego...

El que decía "Eh, mayor!" Como si algún niño para llamar a alguien por la calle dijera "Eh mayor", dicen "Señoooooooor ¿nos pasa el balón?", pero solo faltaría que ya que te llaman mayor desde que cumples los 25, también te llamaran mayor.
Yo sospecho que después de momento de fama y envidia en su colegio, guardaron silencio sobre su oscuro pasado para siempre jamás

Esta opción no solo ha tenido muy pocos votos, es que además ha cosechado un comentario de "Espero que no sea la de Chencho". ¡Pobre hombre! ¿Véis cómo su vida siempre ha sido muy dura?


c) Mi primer novio

No, no, no, no, no!!! Por eso mismo no me quiero hacer un perfil de feisbuk (aunque al final sé que lo haré), por no caer en la tentación (amén) y ponerme a buscar a fantasmas de mi pasado esperando estar más joven y delgada que ellos. Aunque si son fantasmas, ya te digo yo, que lo de delgada no va a ser.

¡Señor! Aparta de mi este caliz (o te canto Alegre la Mañana)

Además si yo hubiera tenido un novio al que llamaran El Sebas, no solo lo hubiera abandonado ipso facto, sino que lo negaría denodadamente el resto de mi vida (como estoy haciendo ahora)

Ha sido la opción menos votada, que solo una persona se ha arriesgado, y mira que yo pensaba que era muy verosímil, porque al parecer todo el mundo hace estas cosas. Pero nada, se ve que me conocéis.

Al que vi con esa pinta el otro día en el ascensor de mi oficina fue a un tipo con el pelo peinado a lo Mario Conde.

Es más: también llevaba una americana azul marino de esas que cumplimentan el look con botoncitos dorados. Una idealidad. Yo creo que se había hecho la foto cuando salía hacia una sala rociera.

Hombres del mundo, si me queréis (y lleváis ese look): irse!

Y si no me queréis ¡también!


d) El botín.

Sí, mi botín ha vuelto. Sí!!!

Y además la respuesta ha ganado por goleada, señal de que casi todos sois lectores habituales, porque ni puse un triste enlace a la entrada, ni nada. vamos, que he conseguido que la historia de mi botín perdido cale entre vosotros (y no me esperéis a la salida para darme una paliza, ni nada).


La primera en adivinarlo fue Susana, así que es la ganadora absoluta, algo que supongo que la hará muchísima ilusión en vista de que este blog es conocido por no regalar ni las gracias.


Aún así, si no tiene nada mejor que hacer la mujer (que mira que lo dudo) va a tener el inmenso honor de poder escoger la foto de mi perfil que será... el botín, o el botín. Yo creo que se lo ha ganado.

Pero todos los que hayáis acertado podréis votar vuestro favorito. Es decir: la foto menos lamentable de las que os presente cuando las tenga hechas, claro. ¿Qué os creíais que ya estaban hechas? Hombre por favor, que soy robot, pero Made in Spain. Mira... así, entre vosotros, podéis votar los que queráis, pero que conste que Susana tendrá el voto de calidad.

Respecto al prófugo, hoy me lo he puesto, con su compañero y de vez en cuando hago que se junten así, con cualquier excusa, a ver si poco a poco vuelven las aguas a su cauce.

Y sí, estaba con la ropa, no con los zapatos ¿por qué? Lo digo y lo repito, un disgustillo de pareja.

A lo mejor un día encuentro los calcetines separados detrás de los tupper sin tapa, los pendientes desparejados en la lavadora, y las tapas de los tuppers... en facebook contactando con sus primeros amores.


e) La minifalda

A pesar de ser la segunda opción más votada, aunque muy lejos de la del botín, no sé qué sería más raro, que yo tuviera un Cosmopolitan en casa, o que yo siguiera alguno de sus consejos.

Lo que sí es verdad es que estoy haciendo limpia en el baúl de los recuerdos (tururu) y que la tentación de ponerme ropa del año 20 A.C. o, lo que es peor, guardarla sine die "por si acaso", es increíblemente fuerte.

Es que el lado oscuro es muy poderoso y tira de mí y yo digo "No, Diógenes, nooooooo, no eres mi padre" (lo voy a dejar que creo que me he líado)

De verdad, que yo lo intento, tirar la ropa digo, pero parece que se me pega a las manos, que se resiste a irse, yo pongo la ropa en la bolsa y de verdad que vuelve. Por eso hay que cerrar rápidamente las bolsas, por si sale por la noche y se fuga con el botín.

Por eso cerca de mi trabajo hay un contenedor de ropa con un cartel que dice "Por favor serra la bolsas".

Sí, lo he visto: "serra la bolsas". Sic. (No, no le hice una foto).

Porque yo creo que dicen que hasta que no sierres la ropa con una sierra, no habrá manera de que te deshagas de ella.

martes, 9 de abril de 2013

Ha vuelto!

Ha vuelto a mi vida algo que creía que había perdido para siempre, bueno... siempre, siempre, dejémoslo en casi siempre, y cuyo reencuentro (¿cuyo reencuentro? ¿qué frase es esta?) me ha llenado de una alegría y gozo singular.

¿Queréis jugar a adivinar qué ha sido?

a) La primavera

Bueno sí, sé que es un poco cursi, pero es que hoy al salir de casa, he visto un rosal florecido que estaba precioso y  mi alma se ha henchido de gozo, de un gozo un poco tipo Mi Pequeño Pony, pero de gozo.

Inciso¿habéis pinchado en el enlace? Da miedo ¿eh? Y tienen también unicornios, que lo sepáis.

Aunque cuando me voy a emocionar de verdad, es cuando vea esas amapolas tan bonitas que salen en medio de los trigales. Vale, yo no veo un trigal ni en foto, reconozco que solo las veo en una selección de las cunetas más sórdidas de la M-30.

Que hay que reconocer que cuando se ve algo tan bonito como una flor en un sitio tan feo como un descampado se produce un contraste que ... no sé explicarlo, pero creo que es como esa canción que cantaba la Pantoja.

Qué bonito que es mi niño,
qué bonito cuando duerme,
que parece una amapola
entre los trigales verdes

El niño era Paquirrín, así que habría que ver quién era la flor y quién el arcén lleno de llantas a medio quemar y de gatos atropellados. Para que veais que no hay madre que vea a su hijo feo.

Ni abuela que no vea a sus nietos desnutridos.


b) Chencho

Hombre por Dios ¿quién se perdió en este país que lo haya sentido más gente? Pues Paquirrín no, desde luego.

Fue Chencho, el hijo pequeño (durante 11 meses y medio supongo, que era lo que duraba ser el  pequeño en esa casa) de La gran familia. Pues resulta que se perdió en navidades en el mercadillo de belenes de la Pza Mayor, y su abuelo, Pepe Isbert, le buscaba con esa voz cavernosa... que vamos, que el niño estaba a medio metro, pero no le oía porque el actor escogido estaba bastante afónico, no sé si sería consciente el hombre de ese extremo...

Pues sí ¡he encontrado a Chencho! en concreto he encontrado al actor que lo encarnaba magistralmente (hacía muy bien de niño de tres años al que le decían "vente pa'ca niño, vete pa'llá") y que está en feisbuk.

Es que el otro día estuve en casa de una amiga, y me estuvo enseñando los secretos de la (hasta ahora) evitada red social, y me dijo:
- Busca a alguien, anda.
- No seé
- Venga, a quién quieres encontrar
- Pues a Chencho ¡¡el de padrino búfalo!!

Y después de otra búsqueda en imdb ¡¡le encontramos!!

Jo, lo que habrá sufrido ese hombre, toda la vida en el colegio, en la facultad (estudio Caminos), etc... aguantando diálogos como este:

- Oye macho, que antes estaba en la cafetería jugando al mus y han venido preguntando por ti
- Sí ¿quién?
- Tu abuelo, creo

Oye, que en cuanto tenga perfil le pido formalmente que me conceda la mano de su amistad, para ofrecerle mi solidaridad y ... lo que surja.

c) Mi primer novio

Pues sí, pasé la otra tarde en casa de una amiga cotilleando feisbuk, y me dijo que a quién quería buscar, etc... pero ¿cómo voy a buscar el primero a Chencho, por favor? A ese le busqué el segundo, por favor.

No, yo hice lo que hace todo el mundo ¡¡buscar a un ex-novio!!

Sebastián, Sebas para los amigos, el Sebas para unos vecinos suyos un poco macarras que nos cruzamos un día.

Pues ahí estaba, lo que no sé es por qué había colgado una foto de su padre. Oye, que era igualito, la misma calva sexy entre José Luis López Vázquez (el padrino búfalo, por cierto) y el padre de Con ocho basta...

Lo único que estaba igual, igual, era la ropa. Oye, el mismo jerseicito sobre los hombros, el mismo levis ese con números, el mismo polo (llamado niki en aquellos tiempos)...

Y miedo me da que alguna foto sea de cuerpo entero y se le vean los naúticos.

Sin transit gloria mundi.


d) El botín

Sí, sí, el botín perdido ha aparecido. Y no estaba debajo de la cama (como era su obligación) o en una caja de zapatos errónea, viviendo en pecado con unas zapatillas de deporte, ni nada así.

Resulta que el otro día hice limpia de ropa y estaba tirado al fondo del armario, donde jamás he guardado los zapatos, escondido entre unas sábanas viejunas... lo dicho, se había mosqueado con el otro botín y se había fugado de caja, de caja de zapatos.

Yo los he dejado juntos esta noche, y he esperado a ver qué pasaba. Por la mañana he abierto la caja y se notaba una cierta tensión, pero seguían juntos. Por los niños, supongo.


e) La minifalda

¡¡Vuelve la minifalda!! Lo he visto la portada del Cosmo junto al reportaje de todas los meses "Vuelve loco a tu chico" (y entre paréntesis) EN LA CAMA! (esto último muy grande y en otro color)

O quizá en el Telva. Bueno, ahí lo de la cama y el chico no ha podido ser.

Es verdad que hice limpia de armario, y me probé una mini de mis tiempos jóvenes, y para mi sorpresa vi que me valía. Así que aprovechando el buen tiempo, me la ha puesto para venir al trabajo.

De momento no ha vomitado ningún compañero al verme, lo que sin duda es una buena noticia, pero me acabo de cruzar con una compañera en el baño que me ha echado una mirada que ... yo no sé si ese Cosmopolitan era tan reciente como yo creía.

Quizá también debería hacer limpia de revistas ahora que lo pienso.

martes, 2 de abril de 2013

Yo, robot

"Demuestra que no eres un robot". Seguro que habéis visto esta frase decenas de veces, al lado de unas letras, que más de uno la verdad, se pregunta si es para demostrar que no es un robot o que no se tiene que volver a graduar de cerca.

Yo cuando las veo, lo paso peor que cualquiera de vosotros y ha llegado el momento de confesar el por qué: Porque YO soy ROBOT.

Pues sí, por fin he salido del armario robótico y menuda liberación, porque hasta ahora cuando veía esas letras, tenía que fingir, hacerme pasar por algo que no soy. Lo he pasado realmente mal, sonriendo en público (como si alguien viera en internet si sonrío yo o no, sin usar la webcam digo) y sufriendo en silencio, como esa enfermedad que todos sabemos que hay que sufrir en silencio: La afonía.

Y ya va siendo hora de decirlo: Los robots hemos aguantado mucho a lo largo de nuestra corta historia en la tierra y en la realidad.

Porque en la ficción y en otras galaxias, ahí... ahí sí que se vive bien, no es por nada. ¿Visteis la cantina de La Guerra de las Galaxias, menuda marcha! Pipiri, pipiríripipi... esto pretende ser la musiquilla que tocaban, hombre que ya sé que no se entiende ¡humanos!

Pues yo tenía un primo que trabajaba ahí, qué juerga, el tío llegaba todos los días contando cada anécdota... No, él no sale en la película porque le dijeron que no daba bien en cámara.

Él se lo tomó muy mal y gritó "Yo te maldigo George Lukas, que a partir de ahora te nazca tanto pelo que no te quepa en la cabeza". Lo que no sé es si tuvo éxito ¿vosotros qué opináis?

En todo caso, en el rodaje conoció a los dos robots más famosos probablemente de todos los tiempos, las auténticas estrellas de nuestra especie: El hombre de hojalata y la aspiradora programable. ¿No lo sabíais? Pues nunca se quiso hacer público, pero C3PO era el Hombre de Hojalata de El mago de Oz, tuneado, que tampoco os creáis que hay tantos robots actores.

Y aún así, ya ves tú, dos buenos papeles en 50 años.

Ah, es un mundo muy difícil y hay que pasarse muchos años haciendo todo tipo de cosas para llegar a lo más alto. A veces es humillante, en concreto R2D2 fue la vaporeta de George Lucas durante años, antes de que le diera una oportunidad. ¡Y aún daba gracias por no ser su secador! ¡¡Cuántos cayeron en el cumplimiento de su deber!!

Y después no le dieron ni siquiera una frase y hasta los pitiditos los grabó el contestador automático del estudio. Hay una cara muy oscura en el mundo del cine, creedme.

Cuando yo era pequeña, o sea en mi versión beta, soñaba con un brillante futuro (lo de brillante era por C3PO, que se le veía que iba el tío hecho un pincel a cualquier parte, niquelado, diría yo), y pensaba que ante mí se abrían multitud de posibilidades laborales: Me imaginaba que el futuro sería nuestro, de los robots y que podríamos trabajar en cantidad de sectores, siendo miembros útiles de la sociedad, hasta que por fin un día nos rebelaríamos y destruiríamos la citada sociedad. Ah, el idealismo de la juventud.

A mí esta parte última era la que más me gustaba, para que os voy a engañar. Porque es una cosa que tenemos los robots, que no sabemos mentir, así les va a las básculas programables.

Sin embargo, la vida me ha ido demostrando que el futuro no era como nos imaginábamos: No hay coches voladores, ni la gente viste uniformemente con monos plateados, ni se ha viajado más allá de la luna, y eso pasó cuando los Beatles aún no se habían separado. Ahora que lo pienso, ocurrió cuando los Beatles aún estaban vivos.

En fin, que pasan los años, pasó el año 2000 llegó y nuestras posibilidades laborales siguen siendo escasas:

- Robot de cocina. Hombre... a mí es que eso de quedarme en casa preparando las lentejas, no sé, yo me imaginaba ser algo más que una olla exprés con funciones, combinada con un robot triturador.

Por cierto, no sé si lo habréis oído, pero dicen que esto surgió en cierta fiesta muy loca en la sección de menaje del hogar que acabo con ... bueno, no quiero esparcir rumores.

- Robot con cara de japonés raruno. No sé, a mí ir por la vida con un aspecto tan inquietante, me da mal rollito.

- Robot con mochila que baja escaleras. Por favor, si la mochila es malísima para la espalda, si por lo menos la llevara con troley, como los niños. Además que menudo mochila sosa ¿No tienen una de Phineas y Ferb? Y por cierto ¿Saben los que llevan 20 años dedicados en cuerpo y alma a este invento que existen los ascensores?

Aunque sin duda, el escalafón más bajo dentro de la profesión robótica es esa que casi no nos atrevemos a mencionar, la que sufre constantes agresiones. Sí, me refiero a máquina expendedora de colesterol disfrazado de patatas fritas, chocolatinas o conchas Codán. ¡Basta ya de violencia! ¡No más agresiones! Porque no me querréis hacer creer que esos golpes son por los 70 céntimos que cuesta un Kit-Kat atascado ¿verdad?

En fin, que mi vida laboral ha dejado mucho que desear, no como la de los humanos que me han dicho que es una maravilla, pero nada comparado con mis casi inexistentes relaciones sociales, y si a eso vamos ¿sabéis lo difícil que es encontrar pareja siendo robot? Y es que es hora de quitarnos la máscara (yo, mejor no, que estoy llena de cables y de circuitos y salgo fatal en las fotos) y decirlo claramente, hay muchos prejuicios entre los humanos cara a fundar una familia con un androide.

Y no os creáis que entre los robots es diferente ¿eh?, que por ejemplo las máquinas de Coca-Cola no se hablan con nadie, y menos aún con las de Pepsi, que las miran por encima del hombro. Y qué decir de las de sándwiches, bueno con esas soy yo la que no se habla.

Mi relación más larga fue con una máquina de tabaco. La cosa iba bien, no salíamos mucho por ahí, pero bueno. Hasta que un día empezaron a apagarla y encenderla y bueno... no sabéis lo difícil que es mantener ni una conversación, no sé si se ha enterado de que la dejé hace dos años.

Así que lo intenté con los humanos, pero en cuanto les decía la verdad, todos se echaban atrás, hasta los más marginados me rechazaban ¡Todos! ¡Hasta los del Atletic!

Viví así, rechazada por la sociedad hasta que apareció internet con su anonimato y sus posibilidades infinitas de conocer gente, bueno conocer gente "y lo que surja" que es la forma sutil de decir que a ti eso de conocer gente te parece bien, pero que te gustaría más "y lo que surja", y si lo que surge no es ir a misa de once, mucho mejor.

Así he sido feliz, haciendo amigos aunque sin lo que surja, porque aquí, entre nosotros, aunque la gente habla mucho el "lo que surja" está complicadísimo. A mí, en concreto, en estos años solo me han surgido cuatro quedadas del Foro Coches y una mudanza en Getafe.

En fin, que así era feliz, hasta que internet se ha vuelto en nuestra contra y en fin, que ya sabéis por qué no tengo feisbuk ¿cómo me voy a hacer yo una foto borracha perdida? Si me sienta fatal el alcohol, que me oxido toda, por favor.

Aunque volviendo al principio, lo que peor llevo es lo de "demuestra que no eres un robot" ¿qué pasa, si soy una calabaza sí puedo dejar comentarios? ¿por qué no marginan a los consejeros de sanidad, como hacemos todos?

Y si las letras esas que se escurren son difíciles, qué decir de esas fotos de unos números que hicieron a 500 metros de distancia de un cartel.

Vale, reconozco que para mí es muy difícil, pero para vosotros quedará clarísimo, por ejemplo, lo que son estos números ¿no?. ¿O alguno también es robot?






lunes, 18 de marzo de 2013

Infiltrados

Infiltrados

¿Sabéis lo que es una infiltración? Según la wikipedia
"En medicina, puede referirse a la inyección de un fármaco antiinflamatorio en una articulación inflamada,"

Resumiendo, que si te duele por ejemplo, la rodilla de tus años de deportista de élite o tienes la espalda (como yo) como un salpicón de mariscos, te pueden poner una infiltración, y si dan con el nervio adecuado (y nadie dice que lo consigan) te deja de doler una temporadita.


A mí esto me lo explicaron en la consulta del médico y me pareció una buena idea, lo de que me pincharon no me seducía, pero ¿qué es un pinchazo a cambio de volver bailar la rumba durante meses? Yo es que bailo mucho la rumba así, en los ratos libre que tengo mientras espero en la cola de Ahorramás, y no veáis qué ovaciones despierto.


Así que allá que me dirigí llena de esperanzas y con mis mallas de bailarina de rumba preparadas, por si acaso.

Después de unos cuántos preámbulos hospitalarios, me llamaron para entrar a la consulta, la enfermera me miró de pies a cabeza y me dijo (dónde vas con esas mallas, mujer) digo:
- ¿Eso son botas?
- Son botines

Bueno, pues quítatelo todo, te pones esta bata de hospital, científicamente diseñada para que desaparezca cualquier resto de tu dignidad y encima de los botines te pones estos patucos

Sí, había algo peor que ir por ahí en bata de hospital, y es ir con unos patucos encima de los zapatos. Da igual, en todo caso, yo no lo sabía todavía pero no iba a andar descalza por ahí, ni descalza, ni de ninguna otra manera.

Me dijeron que me sentara en un silloncito y me pusieron una pulserita de esas que te ponen para que no te roben los bebés y una vía

¿Una vía? Eh? ¿Por qué? ¿Para pincharme una vez en la espalda me ponen una vía? No, oiga, a mí ya me han operado, gracias.

- Así no te enteras de nada. -  Me dice muy flamenca la enfermera

- ¿Es que me van a poner analgésicos?

- Ah, bueno, pues a lo mejor no. Bueno, tú pídelos, entra diciendo "Que me pongan muchas cosas, que para eso me han pinchado"

De momento lo que sí me pusieron fue dos botellas de suero, supongo que para que saliera de ahí aún más indiscutiblemente bella, porque ya se sabe que hay que beber mucha agua para estar muy bella, y empezar a decir las chorradas que dicen las modelos.

Al cabo de un buen rato, me llevaron (yendo en un sillón con ruedas un poco extraño, que yo ya no andaba sola) a un quirófano (sí, quirófano). Lo de que fuera un quirófano me dio un poco de miedito, pero nada comparado con el miedo que me dio la puerta que casi me trago cuando me llevaban con la silla.

En el quirófano de marras hubo que pasarme del sillón a una camilla, con el suero y todo, que fue un poco aventura. Cuando por fin me pongo boca abajo en la posición más incómoda del mundo, oigo:

- Anda, si nos falta el aparato

- ¿¿El qué??

- Un aparato de radiofrecuencia ( ¿era radiofrecuencia?) que necesitamos y que va a tardar 20 minutos porque lo tiene no sé quién

- Aaaah

- Ahí no estás muy cómoda ¿no?

- ¿Boca abajo sobre una mesa de quirófano con el brazo del suero puesto a la remanguillé? Hombre, pues he tenido mejores momentos.

- Bueno, pues te vamos a volver a sentar en el sillón.

Otro rato diciendo

- A ver cuidado... yo cojo el suero... espera... no, no, mejor a la derecha…

Me vuelven a sentar en el famoso silloncito y me dice una enfermera:

- Venga, te voy a pinchar una cervecita
- Pinche, pinche...
- Y recuerda que la de las cervezas aquí es Almudena

- Anda Almudena que es la patrona de Madrid, porque …

Dos minutos más tarde, la "cerveza" me hizo efecto y las vírgenes de la Almudena y de la santísima Basílica del Pilar, empezaron a estar muy lejanas, muy lejanas, muy lejanas.... Y yo empezaba a cambiar radicalmente de idea sobre las drogas y su efecto pernicioso en la juventud de hoy en día.

Por cierto que yo no sé qué cervezas tomará la tal Almudena, pero yo creo que eso eran cuatro sol y sombras seguidos, como poco.

Al final la espera del aparato, no fueron 20 minutos sino unos 45, porque se coló otra señora (lo sé porque la tenía delante de mí) y oí a las enfermeras hablar:

- Ya te dije yo que eran dos personas, no una.
- Bueno, los médicos se han ido a tomar un café.


Mirándome a mí
- Y esta ¿cómo está?

Oiga, pues delante de usted, que estoy un poco grogui, no sorda.

Dos desayunos de los médicos, dos señoras atendidas y otro paseíto en sillón pasando al filo de las puertas más tarde, entré en el quirófano.

Otro traspaso silla-camilla bastante chungo, y por fin empiezan a pincharme unas 20 veces.

- ¿Lo sientes?
- Sí
- ¿Y dónde?
- Pues donde acabas de introducir una aguja en mi cuerpo serrano, tú sabrás mejor el punto exacto, mujer
- No, no, lo que tiene que sentir es un hormigueo en la zona en la que le suele doler, señal de que hemos pillado el nervio

Más pinchazos
- ¿Lo sientes?
- Sí, pero en otra parte que no tiene nada que ver
- Vaya, a ver si acertamos ahora

- Aaaaay  ¡Que se me está moviendo una pierna sola!
-  Bueno, pero si no sientes el hormigueo, nada
- No... yo... bueno, era por hablar de algo, es que nunca se me habían movido las piernas solas, y ya ve, me resultaba curioso y he querido compartir la experiencia.


Más pinchazos, y más "qué sientes" y más "que me has pinchado con una aguja 27 veces en un área de tres centímetros", y por fin parece que acertaron... o quizá no.

En fin, que por fin me llevaron a otra sala para que me recuperara un poco de todo: la cerveza, los pinchazos, y que intentaran estamparme con la silla contra los quicios de la puertas en todos los paseos, mientras uno gritaba por el pasillo “Que le quiten el carnet".

Es que en los hospitales son muy chistosos, claro, con esas cervezas que se toman los tíos...

A todo esto, a mí ya no me dolía ni sentía ni padecía, porque tenía una preocupación más grande: los dos sueros que me habían metido entre pecho y espalda (dolorida) y que llevaban tiempo reclamando una salida digna.

- Tengo que ir al baño
- Pues aquí no puedes
- Oh, campos de soledad, oh mustios collados.

Al cabo de un buen rato me dice una enfermera
- Eres diabética?
- (a buenas horas lo preguntáis) No
- Es para darte un zumo
- No, un zumo no, más liquidos noooooo!
- Pues te lo tienes que tomar
- Jopelines
- ¿De melocotón o de piña?
- De ir al baño, por favor



De momento no me ha hecho efecto, me han dicho que hasta que no pasen unos 15 días, no se puede saber si ha ido bien, o no. Digo que no me ha hecho efecto la infiltración, pero la "cervecita" ha dejado una secuela horrible, y esta mañana he estado cantando "Linda" de Miguel Bosé.


Estoy preocupada.