lunes, 17 de enero de 2011

Viva el Moma y la'mujere


Dejemos por un momento el 2.011 y volvamos al primer lunes de octubre del lejano año 2.049. Ese fue el día que...

Ese fue el día que fuimos al Museum of Modern Art, Moma para los amigos, los amantes de los acrónimos o el grupo del que soy miembro de pleno derecho: Los vagos.

Era lunes y pensamos que no habría demasiado público. Pues no quiero saber cómo estará eso cualquier otro día de la semana, pero aquel lunes costaba dar un paso sin darse de narices con alguien: Van Gogh, Monet, Picasso, Pollock y un montón de gente que no sé si pintaría mucho pero que hacía fotos a base de bien.

Ese fue el día en el que nos encontramos con el segundo (y último) famoso que vimos en nuestro viaje, al que se contempla perfectamente en esta foto:



Sé que es obvio, pero es el famoso Alex Angulo, actor español y gran aficionado al arte moderno en sus ratos libres. ¡Qué tío y pensaba que no le íbamos a reconocer por meterse en un cuadro!

Claro que no le culpo por usar esas estratagemas que estará harto de personas humanas (o lo que sea) que se ponen a contarle que son satánicos de Carabanchel. Aunque cosas peores ha tenido que soportar en su carrera. ¡Por favor, que ese hombre ha actuado con José Coronado!. Y digo bien, que él actuaba, el otro, hacía como que actuaba.

En el Moma te encuentras las típicas cosas que se ven en muchos museos del mundo: Cuadros, esculturas, japoneses, fotografías y una vajilla hecha de pelo. Sí ¿qué pasa? He aquí la típica taza y la típica cuchara de pelo. Tanto buscar cubierto y ¡aquí estaban! Así que si alguna vez os encontráis un pelo en la sopa, lo mismo es que la cuchara la han comprado en una peletería.



Ese fue el día en que fuimos a un restaurante tailandés (Thai Grill and Sushi Bar) que recomendaba la guía, diciendo que estaba casi en la puerta del museo, era económico y muy apañado. Lo ratifico.




Aquí está lo que comieron los BIBs. Lo que no se ve es el resto de turistas, unos españoles y otros no, pero todos con la misma guía en la mano.

Ese fue el día que en un ascensor nos preguntó algo un señor, al que contestamos con nuestro depuradísimo inglés, momento en el que se dio cuenta de que no vivíamos allí, pero muy simpático nos dijo que hablábamos muy bien el idioma (el de Cervantes, será) y tan bien nos contó que:

Nota: Ahora imaginad la típica traducción simultánea, cuando se sigue oyendo la voz original de fondo, como cinco minutos después de que se haya callado el intérprete español.

- Cuando llegué al país, durante dos años solo sabía contestar sí o no, así que si alguien me preguntaba algo más, me iba de ahí.

Por eso le parecía que nosotras hablábamos muy bien el inglés porque decíamos algo más que sí o no (realmente solo bajo ese prisma se puede pensar semejante cosa) y para darnos más ánimos, nos dijo que pensáramos que de ahí no es nadie, ni siquiera Colón.

Y sería del único que sitio que no era Colón, porque anda que no nació en sitios el hombre, ni nada.

¿Qué más? Que esa noche fue la que cenamos en el restaurante italiano Ballducci e Vino.

¿Que por qué lo elegimos para nuestra última cena en Manhattan entre las docenas de recomendaciones que llevábamos y que nos quedaban por conocer? Vale, lo reconozco, porque queríamos cenar con vino y en vista de la de sitios que no lo sirven en NY pensamos que con ese nombre, era una apuesta segura.

El sitio era francamente bonito, la comida muy buena, aunque las raciones me parecieron ¿Cómo decirlo? Ah, sí "europeas".

En lo del "e Vino" no nos habían engañado y había carta de vinos, había también sommelier e incluso ayudante del sommelier.

Yo no sé qué haréis vosotros cuando os dan una carta de vinos, además de ofrecérsela compulsivamente a vuestros acompañantes para desentenderos del asunto. En mi caso, si esto no me funciona, yo siempre me desmayo viendo los precios y cuando me recupero, si después de ese numerito todavía tengo la carta encima de mi plato, al final pido uno, poniendo cara de que soy una entendida en el tema, lo que ratifico con mi aire resuelto y dando un codazo a algún comensal (si hace falta, de otra mesa) mientras digo lo más alto posible:

- Este es bueno, con este no se toma Casera.

Probadlo, siempre da buen resultado. Y si eso no os basta, siempre podéis añadir (muy-muy serios, riéndose no vale) que queréis probar algo nuevo porque:

- Yo, con el vino, soy un aventurero.

Lo juro, esto del Indiana Jones enológico lo oí en un restaurante de Salamanca hará 2 años y todavía no ha decrecido mi admiración por el ínclito, porque decir alguna tontería después de pimplarte una botella, lo hacemos todo, pero antes de que te la traigan a la mesa, eso tiene su mérito.

Y llegado este momento, creo que he de confesar algo pero no sé cómo, porque es algo que no hay manera buena de decirlo: A mí me gusta el vino. ¿Véis? No suena a "Soy una aficionada a la enología" sino a "A mí, me gusta el piribipipiii, de la bota empinao-parabapapao".

Aunque no sé qué es peor, que piensen que hiciste la letra de "Viva er vino y la'mujereees" o un pedante "Aventurero con el vino". Así que yo no lo digo y ya está. Sobre todo porque no entiendo una palabra del tema, y cuando no he podido zafarme de la carta de vinos, he sufrido mucho con la responsabilidad.

Así que ahora que lo pienso, si me gusta pero no entiendo ¿no soy entonces la del piribipipí y no lo sabía? ¡Qué feliz vivía en mi ignorancia! Ahora no me queda otro remedio que beber para olvidar. La culpa es vuestra, de la sociedad, de Álex Angulo o de Yoko Ono. No sé, todavía me lo estoy pensando pero mía, no, seguro.

Aunque bien pensado sí que he aprendido algo en este campo: El vino en los restaurantes suele llevar un recargo del 300%.

¿Qué, cómo os habéis quedado? Bueno, vale, lo confieso, no es del todo verdad: Ese suele ser el recargo normal, pero a veces es más. Así que el precio de carta de una botella divididlo entre tres. Y si son de esos que en vez de vinos, tienen "referencias", entre cuatro o cinco.

Resumiendo (por fin): De la carta de vinos pedimos uno sudafricano, que cumplía con nuestras exigencias: No era muy caro, y era tan exótico como el Arca Perdida, o el Templo, el Santo Grial o lo que se le perdiera a ese señor que Harrison Ford (el de verdad, no el del vino) siempre fue muy perdulario.

El sommelier y el famoso ayudante lo trajeron a la mesa, y comenzó el hombre con la habitual retahíla que suele acompañar a la apertura de una botella.Vale, lo mismo nos estaba contando el final de Perdidos porque francamente, yo no le entendí ni tres palabras, pero le sonreía mucho (que es lo que hace uno cuando no se entera de nada) hasta que vimos alucinadas que la botella que abrían, bueno, que no necesitaban sacacorchos ni nada, porque tenía un tapón de rosca. La cara que se nos quedó hizo que hasta el hombre se parara mientras nosotras decíamos:

- Oye, que no tiene corcho.
- ¡Se abre con un tapón de rosca! Hemos venido hasta aquí para pedirnos un vino de tapón de rosca.

Que conste que el vino estaba bien, en todo caso hubiera merecido la pena pagarlo, por la escena del tipo diciendo aquello de los taninos (que lo diría, seguro) mientras abría el tapón de rosca con mucha ceremonia.

Y es que no era un vino malo, sino que con el tapón, era un aventurero.


Aquí, los Bibs se atacando ñoquis con pijaditas, el vino de tapón de rosca y unos raviolis negros, al fondo.

34 comentarios:

El Señor de las Moscas dijo...

PRIMEEEEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

El Señor de las Moscas dijo...

Y después de este arrebato de incontenible emoción, comento:

Yo hace poco fuí a un restaurante chino con mi santo barón -nunca supe si con el 'santo' iba 'barón' o 'varón'; no soy tonto pero soy muy ignorante- a un restaurante chino, decía, con mi marido, a modo de cena romántico-pero-económica, cuando en pidiendo el vino, oh sorpresa: ¿pues no nos amanece el chino con la botella y la ponchera y la servilleta de tapar la ponchera y nos lo da a probar y todo? Y mire que pedimos un rosado -el vino de a los que no les gusta el vino- de ocho euros miserables. Pues nada, nos montaron la escena, fíjese. A mí, que soy de paladar tan sofisticado que no diferenciaría un vino de la Provenza del de brick de Don Simón o del agua de fregar, mismamente. ¿Qué está pasando con los chinos? ¿Aburguesamiento? ¿Es aburguesamiento? Es aburguesamiento. Todos sabemos lo que acaba pasando con el comunismo. No falla.

Ésta ha sido mi reflexión. Un besico.

Gallo dijo...

ok pues entro al top 3 del 2011!
Lo del vino tapon de rosca, magnífico!! El CAstillo de Lira no es tan malo y a veces lo he contrabandeado en el cine. SHHHHHH!!!

Me encantó la cátedra linguística del tipo que al no entender el inglés se daba la media vuelta y se iba. Un amigo mio mexicano se mudó a Montreal y no hablaba ni pío de inglés ni mucho menos francés, bendita sea, pues un dia en plena estación de metro lo quisieron asaltar y como no les entendió ni mu, solamente dijo, ahorita no gracias y salio muy fresco!

La ignorancia a veces no es tan mala.

loquemeahorro dijo...

El Señor de las Moscas FELIDIDADEEEEEEES (para no ser menos, oye)

Me ha recordado, oh, joven, que voy a editar un poco la entrada para decir que los vinos multiplican su precio por 3 (o 4) en los restaurantes.

Así que podemos asegurar que en ese rest. chino se gastan más en lavar la servilleta que en el vino, pero oye, se agradece el paripé (aka aburguesamiento)


Gallo gracias, gracias. Es verdad que te llevas el vino al cine, mi sister a veces se lo ha llevado (en tamaño pequeñito, de rosca, efectivamente) para algún viaje en tren, con sus sandwiches gourmet (menuda es mi sister)

Buenísimo lo de "ahorita no, gracias"

xGaztelu dijo...

Lo del vino me ha recordado a MOTA en nochevieja, cuando entra en Lavinia y se acaba llevando un Tetra-brik. Y lo de la cuchara de pelo, un asquín: cómo son los artistas, de verdad!

xG

Lillu dijo...

Yo recuerdo el vino con tapón de rosca que bebía mi abuelo!! Creo que era Savín, o algo así... como el Don Simón, vamos XD A ver si vosotras os pedisteis sin querer el Mr. Simon neoyorkino... :P A mí nunca me pasan la carta de vinos porque soy abstemia XDDD

La taza de pelos me ha dado grimilla... argh. El arte es muy extraño, sin duda.

saluditos

loquemeahorro dijo...

xGaztelu No lo vi, pero es curioso porque una vez me dijo un pajarito que en Lavinia hubo ciertos acercamientos a la línea Carrefour.

Lillu ¡Ah, Savín, qué recuerdos! Tenía un tapón de goma, a prueba de todo, porque aquello era mortal de necesidad.

Una vez fui a casa de cierto familiar mío y sacaron Savín y te juro que pensé "¡Qué broma más simpática! Ah, ¿que no es en serio?"

jane dijo...

Yo también soy de vino, Loque. A mí que no me den cerveza ni whisky ni otras zarandajas: vino, vino. Y tampoco entiendo mucho aunque sí sé si está bueno o no. Cuando me lo dan a catar, hago toda la parafernalia y al final resumo: "Tinto".
Hace poco visité una bodega en la que hasta tenían estudios hechos sobre los tapones. Si les cuentas lo del tapón de rosca, les puede dar un soponcio. O dirían: "¡Estos americanos...!"
De todas formas es estupendo despedirse de Manhatan brindando.

Doctora dijo...

¿Y hacen falta dos hombres para abrir una botella que va a rosca?.
Qué horror el plato de pelos,yo pensaba que en el 2049 estaríamos más avanzados tecnologicamente.

maribel dijo...

Pero Loque, ¿cómo me voy a ir a dormir pensando que a una Belleza incontestable y maléfica como tu le va el piribipiiii, jajaja!

Ahora, eso de ser aventurero, la próxima cena se van a enterar!!!

Gracias por alegrarnos el lunes, y perdón, perdón, perdón por haberme perdido las últimas ¿tres?¿cuatro?... prometo hacer examen de conciencia, leerlas en mis momentos bajos (que la II de Harlem no me la pierdo), contarlo por ahí.. y seguir trabajando para dominar el mundo...
¿es posible que no te haya felicitado aquí este año con tanto uno? , es que necesito que me reseteen!!!
Feliz año ¿cuál era? 2666, o ese era Bolaño, 2046, ese era el Wong Kar...ese, 2049, ¿pero de verdad hace tanto que no vengo por aquí?, un poco mayor si que me veo....
besos dosmilonce, para compensar ;-)

Alice Silver dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alice Silver dijo...

Aaagggg la cuchara de pelo!!! que impresión! Me ha encantado el título, luego no te quejes de que la gente busca cosas raras en Google, esto puede degenerar en cualquier cosa.

Milá y Teté dijo...

Ay, el enólogo aventurero...
Yo en el postre de chocolate coulant también saco el látigo, los malditos se colocan en las cartucheras en plan alien.

loquemeahorro dijo...

Jane Muy bueno lo de "tinto". Sí que moló cenar en un sitio guay (como casi todos, por otra parte) la última noche.
En realidad dirían "estos sudafricanos", oye, que lo mismo ahí eso es normal, o son unos aventureros con los tapones (eso me ha gustado, lo pongo en la entrada)

Para que veas Doctora, en el 2049 todas las sopas estarán llenas de pelos, pero no habrá paro por tanta gente que trabaje para hacer lo mismo. Una cosa por la otra.


Maribel Y lo que es peor "de la bota empian-parabapapá".
Si de verdad te he alegrado el lunes, me quedo contenta, y sobre todo sabiendo que sigues trabajando en lo de la dominación mundial.

¿No nos habíamos felicitado el año? No me lo puedo creer!! Besos pues por todos esos años

pd. Oye, qué ganas tengo de leerme la de Bolaño ¿te la has leído tú?

Alice Silver ¿Verdad que sí? Da una grimilla importante, la verdad. Tienes razón, me pregunto qué puerta del Averno he abierto, aunque si con las nuevas búsquedas consigo olvidar a los que intentan olvidar, ya me conformo.

Milá y Teté Me encanta el coulant ¿cómo podíamos vivir sin esa bomba calórica?

El aventurero del vino... qué recuerdos...

Isi dijo...

Ayyy Loque lo de la vajilla de pelo me ha preocupado. Más que por ser de pelo, que también, por preguntarme de qué animal procedía el pelo... Qué antihigiénico, por favor!

Las recomendaciones ante la peligrosa proximidad de una carta de vinos me las apunto, que yo también ando bastante pez en el asunto (ni Don Simón he probado y, ya puestos, ni el agua con gas!).

Loque: igual el vino era bueno, pero ya sabes que las costumbres con los norteamericanos difieren de las nuestras... Y claro, tienen los tapones de rosca igual que tienen enchufes raros... O no...
¿no te fijaste en los vinos de las otras mesas? Esa es la clave!!

loquemeahorro dijo...

Como el vino era sudafricano, yo creo Isi que voy a tener que viajar a Sudáfrica para ver si los vinos son así.

No lo hago por mí, es por documentar este punto ¿Concursos con un viaje a Sudáfrica?

Uno dijo...

Hola, vengo esencialmente a devolverte la visita. También tenía curiosidad por saber si eras chico o chica.
Me ha divertido mucho tu paseo neoyorquino. Y me parece muy ágil y divertida tu forma de escribir, eso por no hablar de lo bien que titulas... Total que me voy encantado.
Un saludo.

Compañía de Libros dijo...

Pues esa tazita tuya del Moma me recuerda la hogaza de pan de cierto museo en Estocolmo. ¡Me encanta la diversidad creativa! ¡Es tan creativa! (valga la redundancia)A mí lo que me encantaría tener en el baño es el ternero de Damien Hirst, imagina la cara de los invitados, ya por sólo por eso valdría la pena, aguantar la cara de carnero degollado del artilugio artístico y oye, si hay que tener la afoto del Ángulo pues se tiene. (Que conste que me encanta el MOMA y todos los museos psicodélicos del mundo incluso el de la hogaza de pan en fanal). He dicho.

loquemeahorro dijo...

Uno Pues soy chica... bueno, la única que me sigue llamando chica y no señora, es una servidora de Dios y usted.

Muchas gracias por tan bonitas palabras, aunque supongo que lo del título es una ironía porque creo que soy la persona que peor titula de todo el ciberespacio (sin exagerar).

Compañía de Libros ¡Cuánto bueno por aquí!

Madre mía Damien Hirst, qué bien se lo pasa el hombre ¿eh? Los animalicos no sé muy bien lo que pensarán, pero a él se le ve de lo más felizote. Me pregunto si está pensando "Y mi profesor de dibujo que me decía que nunca llegaría a ninguna parte"

lammermoor dijo...

Loque, la fotografía de la vajilla peluda me produce tanto repelús que lo del vino sudafricano con Taninos y tapón de rosca me resultó "insensible" que decía alguien.

P.D: como siempre, tarde pero es que llevo unos días muy liados.

Lo que diga el espantapájaros dijo...

Jajajaja, era garrafón!! Jo, me da una nostalgia leer cosas sobre NY. Quiero volver, quiero volver!! Tb me pasé por el Moma, pero no me fijé en Álex Angulo. Eso sí, me topé a Mario Vargas Llosa, al de verdad!! Y el día del premio Nobel (igual ya te lo conté... es que se lo voy diciendo a todo el mundo y como tengo alzheimer juvenil...). Saludos!

Sonja dijo...

Tú sí que eres aventurera, me encanta porque leerte es como si una viajara de verdad pero no en plan aburrido reportaje, casi casi hasta estoy saboreando esas fotos.

Me identifico plenamente con tu vivencia respecto a las cartas de vinos...tapón de rosca...ajajaa qué cutres, menos mal que no sacaron un tetrabrik eh?

loquemeahorro dijo...

Lammermoor. Lo reconozco, no he entendido lo de insensible.

¿Es cómo "a mí ir el lunes o el martes, me es indispensable"?

La vajilla ha "triunfado", por lo que veo. Estoy pensando que no tengo ni idea de quién es el autor.

No, no es tarde. Hasta el 2049 hay tiempo de sobra.



Lo que diga el espantapájaros Yo también, yo también. A lo mejor ese día no había ido Ález Angulo, estaría rodando.

Pues no, no sabía lo de Vargas Llosa, en todo caso esa anécdota merece la pena ser repetida varias veces ¿no llevo yo contando el viaje 3 meses?


Muchas gracias Sonja, eres muy amable.

Pues el vino no era malo, no te creas, pero fue un shock muy grande ver el tapón aquel.
Bodegueros del mundo: No pongáis tapón de rosca, da mal fario.

laesti dijo...

Con el tema enológico/gastronómico tengo una dualidad.
Yo el vino prefiero tomarlo con una ración, en un bar, o en forma de tinto de verano.
Pero eso sí, después de verme una serie de reportajes sobre El Bulli en la 2, tengo unas ganas locas de comer espumas, cosas deconstruidas o con pétalos de flores pero ¡no me dejarán ir a esos resturantes finos!, ¡porque no sé de vinos! Y además, los camareros que se te acercan por detrás para rellenarte el vaso me dan susto.

loquemeahorro dijo...

Nadie sabe de vinos La Esti, la gente se divide entre los que lo reconocen y los que dicen que son unos aventureros de medianoche.

pd. ¿Alez, he escrito Alez?

SRO dijo...

Un somelier y ayudante... para un vino con tapón de rosca! Yo mientras leía el post -y me tronchaba con los adventureros enólogos y el chistoso que no hacen sino esconder un pánico a la cata entendida- te iba a decir: yo también me zafo: siempre pido del año. Te evitas un montón de problemas. Con adjetivos como fresco, revoltoso, del año.. ya te llega, pero al llegar a ese punto y el tapón de rosca! - pero de verdad te pasan esas cosas?- me has matao! de risa... y encima el rollo de los taninos y lo que cuesta eso en Manhattan...
a great post Loque!
me ha gustado el principio, tan rayante, y el resto también

bibliobulimica dijo...

guácala la cuchara y plato de sopa con pelos (tenía que decirlo)

Y #$%"$$ nave nodriza que se llevó mi comentario anterior ¿pero qué se cree?

me encantó el comentario del Sr. de las Moscas (el segundo, porque el primero quería tenerlo yo ^^), eso de que el rosado es el vino de los que no les gustan los vinos ¡y yo levanto mi mano y digo "presente"!

Loque que tú no solo hablas bien el idioma de Cervantes ¡lo escribes para que uno se ría mucho! y de maravilla.

Me troncho con lo de desmayarte viendo los precios, y que cualquier torpe dice tonteras con el vino, pero pocos antes. Ciertísimo, además.
Muchos besos
Ale

enriquismos dijo...

Colón nació en muchos sitios, pero luego lo han podido compensar enterrándolo en muchos más (en sevilla tenemos casi 100 gramos), creo que venía polvo de Colón hasta en los tambores de detergente, o algo así me suena... Tan sólo fue superado 5 siglos después por los astronautas del Columbia. Es que los yankees tienen que ser los primeros siempre, cayeron más repartidos que el Gordo de Navidad.

¿A propósito Isi no ha leído Polvo Eres de Nieves Concostrina? Y digo Isi, porque teniendo una comentalibros profesional cualquiera se pone ahora a hacer el ridículo. Pero bueno para el que tenga un poco de curiosidad mortal, ahí está.

Si me echabas en falta por no pasar por aquí, intentaré que no te arrepientas.

SALUD

loquemeahorro dijo...

SRO Gracias, gracias, gracias. Pues sí que me pasan, estas y más que no cuento por no seguir hasta el mismo 2049.

Muchas gracias Ale. Me gustaría decir "guácala" de vez en cuando porque me ha encantado, claro que estaría mejor si supiera lo que significa, aunque aplicado a la (mardita) nave nodriza, algo me dice que bueno-bueno, no es.

A mí sí me gusta el vino, como ya he dicho, y también me gusta el rosado, pero sí, estoy de acuerdo, es el vino de los que no les gusta el vino, sobre todo si es un espumoso tipo Lambrusco.

Los precios suelen ser para desamayarse o incluso de decir ¡guácala! (sospecho que lo he utilizado bien)

Enriquismos Qué parrushillo me da que hagan esas cosas con los muertos-difuntos, como James Brown que no le enterraban ni a tiros porque se estaban pegando por el cuerpo, y claro, como era bajito, no les daba para repartirse.

Inma me ha recomendado ese libro y no sé por qué todavía no lo he leído.

¡Sí, te echábamos de menos!

bibliobulimica dijo...

pues lo has usado estupendamente (tuve que auxiliarme de la chica de gugel, que gracias a sus jefes que deben ser muy exigentes con los requisitos que pedían para el puesto, habla español mexicano, ibérico, etc, etc, etc). Esto es lo que me dijo: http://es.wiktionary.org ahí busca guácala y viene muy bien explicado.
Besos,
Ale

Ángeles dijo...

Una preguntilla, loque: ¿tú te lo pasas igual de bien en todos sitios, o solo en NY?
Gracias por hacer que yo me lo pase tan bien sin moverme de mi sofá.

loquemeahorro dijo...

Bibliobulímica Esta chica de guguel sí que trabaja, hay que ver. Gracias por el enlace, guapa.

Muchas gracias Ángeles. Hombre, lo malo no lo cuento, pero sí, le saco bastante partidito a los sitios.

JuanRa Diablo dijo...

Lo que me he reído!! XDD

Yo también soy de los que paso la pelota a otros cuando se acercan con vinos. Me encanta pero soy nulo para aprender toda esa parafernalia de la decantación, el movimiento, el olerlo, padalearlo, que si los taninos... tú dame que beba y calla, leñe!

Y esa maravilla de taza y cuchara de museo... yo solo la usaría en ocasiones muy muy especiales.
Como la visita de un Yeti, por ejemplo, si no... de qué! XDD

Un saludo

loquemeahorro dijo...

JuanRa Diablo ¿De verdad te has reído? ¡Gracias! A mí me gusta mucho, y la parafernalia y tal, pero como hablo en catalán: en privado.

Muy bueno lo del Yeti, aunque lo mismo el hombre se lo toma a mal, el abobinable hombre, digo.