jueves, 14 de noviembre de 2013

Concurso Nupcial



Vuelve el peor concurso de la blogosfera! No se dan premios materiales y cuando se promete uno, no sirve para nada y algunos todavía están esperando su recompensa (inmaterial) .

En primer lugar que sí que ya tengo las fotos de los botines que hay que escoger y en segundo, pues eso, que no, que sigo sin ofrecer recompensas materiales pero insisto en que el ganador puede proponer un tema y yo, gustosa, tardaré mil años en concretar la entrada. No, no huyáis, de verdad, no es para tanto.

Bueno, si alguno aún se atreve a seguir os contaré que este fin de semana he ido de fiesta, en concreto del 30 aniversario de una boda. Que para el que no lo sepa (o sea, yo) son “Bodas de perla”, cosa que nos ha venido muy bien para intercambiarnos correos con el asunto “De perlas” cada vez que teníamos que hablar algo de tan magno evento.

Todo este asunto me ha hecho recordar esa boda de la que yo fui invitada en la mesa de los niños. Sumar mesa de los niños y 30 años… escalofríos me dan, sobre todo porque hay gente que en noviembre sigue con el aire acondicionado puesto y también porque me ha llevado a recordar un montón de bodas a las que he ido en estos años… Bueno, en realidad solo una, y os reto (os reto!! A que suena bien?) a que descubráis cuál de estas es la boda a la que realmente fui.

1     1) Los no invitados:
Yo fui a una boda … a la que no fueron los novios. ¿No se casaron? Sí, sí, se casaron, pero no fueron a la boda. Vale, me habéis pillado, a la ceremonia religiosa sí que fueron, pero al banquete, no.

Todo empezó como cualquier otra boda gris y aburrida de finales de los 70 de esas a las que me llevaban mis padres a Albacete (siendo yo una criatura inocente que no podía defenderse ni huir con la suficiente celeridad) sin que nunca estuviera segura de qué importantísimo pariente al que no había visto en mi vida era el que se casaba.

Bueno, pues ahí que estuvimos oyendo aquello de la epístola a los corintios y esperando que dijeran lo de “podéis ir en paz” que yo pensaba por aquel entonces que se decía porque por fin nos dejaban en paz y nos podíamos ir. Oye, tenía su lógica, además después decía la gente “Demos gracias al Señor”.

¡Pues está claro! Dábamos gracias de poder irnos por fin.

Bueno, después de esto, nos fuimos a un restaurante en busca de la añorada pitanza, que sospecho que acabó con una tarta al whisky ¿he dicho ya que eran los 70?.
Lo único que me pareció raro es que había una sola mesa, bastante larga, pero aún así, éramos bastante menos gente que lo normal. Bueno, lo que también me sorpendió un poco es que los novios no se sentaran a presidir la mesa, sino que nos dijeran

- Os agradecemos mucho el haber venido a nuestra boda y sentimos no poder quedarnos con vosotros, pero os pedimos que por favor, bebáis y comáis a nuestra salud.


Y ahí que nos quedamos bebiendo y comiendo porque nos lo habían pedido y no por otra cosa, eh?
Por lo demás fue una boda muy normal, lo único que de vez en cuando se oía algún:
- Que se besen… los padrinos!

2) La cantante calva
Esto ocurrió muchos años más tarde, en aquella época en la que te invitan a una boda un día sí y otro también que creo que hemos vivido todos y que suele ocurrir entre los ventitantos y los que no me inviten a más bodas por favor.
Esta era una compañera de trabajo que solo invitó a tres de la oficina (no éramos muchos más) y dos no vinieron. Resultado: una boda en la que conocía a una única persona y no se iba a sentar conmigo, precisamente.

De la ceremonia no me acuerdo apenas, supongo que volvimos a recibir alguna carta por error, porque realmente era de los Corintios ( qué asco de servicio postal, los Corintios) y poco más.
Me colocaron donde buenamente pudieron, en la mesa de los Primos Lejanos, llamada también en los 90 Mesa Balki (boda de los 90=chiste de los 90).

La gran sorpresa es que en la mesa no estaba sentado a mi vera, el típico primo del pueblo al que no le cierra el pantalón pero para que se va a comprar otro (si este lo tengo nuevo, que solo me lo  ponga pa’las bodas), sino un chico de buen ver y verbo fácil.

Ji-ji-ji, ja-ja-ja reía yo coquetuela mientras me imaginaba a nuestro hijos coreteando por los prados  y me preguntaba cómo sacaría esas manchas de césped de su ropa. Que no sabéis qué manchas deja la hierba. ¡Cómo se nota que no tenéis hijos! Por lo menos ficticios.

Todo iba de perlas (eh? Eh? Es que la frase sale sola, caramba) y hasta los calamares rebozados me parecían menos revenidos que de costumbre. Lo único que me fastidiaba era, era… era ELLA.
Ella era la cantante en cuestión, que no creo que fuera calva, pero llevaba un postizo di-vi-no, claro que así le hacía conjunto con el resto de su look: tinte de tres colores, flor en el pelo, vestido de leopardo. En fin, el pack completo de Barbie de edad avanzada y criterio estético dudoso.

Pero lo peor no era eso, lo peor no era lo de calva sino lo de cantante, bueno ¿ya he dicho que no era calva? Vale, pues tampoco era cantante, pero armada con un micrófono y un equipo de sonido que no tiene nada que envidarle al de los Rolling, destripaba sin vergüenza ninguna rancheras, boleros y en general, todo el repetorio de Rocío Durcal, artista con la que tenía en común el sacrificio de sus cejas en el altar de la música.

que conste amor que yo ya yo te..te lo advertí que no , que no descansaré hasta que seas mío y nada máaas

Si os parece que hay algo en esa letra que no funciona, eso es señal de que concocéis la canción y ella, no.
Yo iba aguantando aquello  hasta que atacó (porque desde luego es lo que mejor define lo que hizo con esa canción) “La gata bajo la lluvia” ahí  llegó el clímax de su actuación, el nova más, el despiporre.

Imaginaos al chico contando algo supuestamente interesante y a mí poniendo cara de que me interesa
- Cuenta, cuentamente tu mili en Albacete, hombre.
- Pues resulta que me habían colocado una guardia y …
- Y ya no seré tuyaaaaaaaa, seré la gataaaaaaa bajo la lluviaaaaaaaa
- Una guardia, cuenta, cuenta. Me encantan las anécdotas de guardias ¿no acabará con que el sargento te metió paquete verdad?
- Y maullaré por tiiiii
Ahí ya no pude soportarlo y dije
- Cielos ¿ha dicho maullaré?
- ¿Cómo?
- Se ha emocionado la tía ¿eh?
- ¿Quién?
- Esta mujer, de verdad ¿de dónde la han sacado?
- Es mi madre
- ¿Eiiis?

Pues sí amigos, la artista invitada no era artista, pero sí una invitada, la tía del novio para ser exactos y madre de mi exfuturo esposo. Creo que mi acompañante dijo algo más, como quele habían pedido los novios que cantará o no sé qué, porque se ve que la vergüenza puede hacer que te quedes sordo, porque yo ya ni oía, ni nada.
El resto de la comida se me hizo muy larga.
Eterna.


3) La corbata del novio
¿Habéis oído esa historia de una boda en la que los amigos del novio fueron a cortarle la corbata con una motosierra y se les enganchó en la típica cadenita de oro y le cortaron la yugular?

Pues yo, precisamente yo NO fui a esa boda. Sobre todo porque es una leyenda urbana. En todo caso, cuya moraleja apoyo del todo y espero que haga que se abandone esa costumbre bárbara: que los hombres lleven medallitas, medallones y demás tipos de cadenas.

Pues érase que se era la típica boda en la que la gente dice “que se besen, que se besen” y hay un amigo del novio, que domina el humor sutil  añade “ con lengua, con lengua JO-JO-JO”, y otras lindezas. Bueno, este era el líder de un pequeño grupo que le dio al banquete esa pizca de fino picante que se estila en cualquier ceremonia nupcial de postín. Ay qué risa estaba pasando, casi vomito la cena.

Total que llegó el inevitable momento en que se levantó con sus colegas y fueron a cortar la corbata con una navajita de esas de Recuerdo de Albacete, ellos sabrán por qué.

La navajita sin embargo no hacía honor al mundialmente famoso sector cuchillero albaceteño, porque no cortaba nada y después de cosa de media hora intentando cortar la corbata, el amigo en cuestión se terminó por cortar un dedo. Vamos, que se hizo un corte en el dedo, no os creáis que fue la boda de Sweeney Todd ni nada.

Lo realmente grave no fue el corte, sino que aunque tardaron poco en llevarlo a Urgencias, ahí no les hicieron ni caso después de ver llegar a cuatro tíos con las corbatas en la cabeza y evidentes signos de intoxicación etílica y el ínclito chistoso  no pudo volver a la fiesta o bien porque a lo tonto había perdido bastante sangre, o por los puntos, o por el mareo  o por la vergüenza.

Guardo buen recuerdo de esa boda, no sabría decir por qué.

4) O.V.N.I.
¿Os acordáis de Lord Winston’s? Quizá bastantes de los que seáis de Madrid os acordaréis de unos inmensos salones de bodas sitos en un antiguo cine, llenitos de dorados imperiales y lujos principescos, que se habían propuesto la noble tarea de poner al alcance de presupuestos modestos, la boda de Sisí Emperatriz.


Pues bien,yo fui a una de las muchas bodas que ahí se celebraron y sobreviví para contarlo, sobreviví yo, porque el edificio  desapareció demolido, y ahora se han construido unos pisos encima, cuyos residentes no pueden dormir porque no hacen más que oír fantasmagóricos gritos de “Viva los novios” y “Follow the leader, leader…” a horas intempestivas. (estas cosas pasan mucho, ya os lo advertí que yo, no pararé hasta que …)

¿Qué contar de esa noche innenarrable? ¿Que cuando sacaron la carne de la cocina, los camareros salieron bailando haciendo paseillo al carrito del asado y al cocinero que hizo un bonito juego con el cuchillo jamonero? ¿Que salieron mariachis, la tuna de la facultad de Albacete y una parejita que cantaba “a lo” Pimpinela? ¿Qué no había visto pescado más frío, vichisoise más caliente y marisco más congelado en mi vida?

No, no contaré nada de eso, porque todo palidece ante el número estrella! La cosa es que ahí estábamos luchando con los langostinos (vale, con unas gambas que no merecían la muertepese a ser tan rematadamente malas) y oyendo aquello de que la cabeza es lo más rico y esas cosas que se oyen cuando sale un bicho de esos a la mesa, cuando de repente ¡se apagó la luz!

Vaya, un apagón, es lo único que le faltaba a este sitio, pensé, al mismo tiempo que intentaba limpiarme el pringue de las manos, sin saber si estaba usando la  servilleta, la  falda, o la americana del señor de al lado.

Pero no, no se había cortado la electricidad porque  todavía a oscuras escuchamos los rimbombantes compases de una grabación , que había conocido mejores tiempos, de la marcha nupcial.

Y de repente, el cielo se abrió sobre nuestras cabezas!! Pero no era el fin de la aldea gala, sino algo mucho peor, porque no solo se abrió el cielo sino que de él emergió un inmenso objeto volante (bueno, más bien colgante) no identificado:  blanco, redondo, de tres pisos y con dos figuritas encima.

El típico ovni tarta nupcial, vaya.

Aplausos, risas, ooooooooohs, y algún ¿pero no has chupado la cabeza de las gambas si es lo mejor ? despistado acogieron a tan extraño platillo volante que al final, y en contra de todos los pronósticos, aterrizó sin más incidentes para solaz y regocijo de la concurrencia, y del maitre que gracias a eso pudo salir raudo y veloz con la inevitable espada del Greco, mientras el fotógrafo no paraba de hacer fotos, aunque inutilmente porque yo, por lo menos, sin tener ninguna foto, lo tengo grabado en mi memoria. Y no consigo olvidarlo. aunque creedme, lo he intentado.

pd. Voy a estar unos días fuera, si tardo en contestar los comentarios, no es que ya no os quiera.





martes, 5 de noviembre de 2013

Pero usted ¿qué quería buscar?

En esto meses pasados cientos, no! miles de personas se han lanzado a las calles españolas para pedir, no! para exigir que volvieran las búsquedas a este blog. Lo sé, que sus pancartas fueran engañosas o sus gritos pidieran cualquier otra cosa, no me conseguirá convencer de lo contrario.

Y es de lo único que estoy segura, porque por lo demás, me han dejado llena de dudas.

Así que aquí están: las indescifrables búsquedas en guguel que han terminado (como sus esperanzas de encontrar respuesta) en este blog. Una vez más hago notar que su creativa ortografía es la original, sin cesura previa.

300 millones las trillizas maria emilia

¿300 millones de trillizas? Menuda explosión demográfica
¡Y encima todas se llaman Maria Emilia! Miedo me da cómo va a ser pasar lista en las clases del día de mañana

aba bloj psicoanalista

¿Un admirador de Abba con mala ortografía? 

alexander graham bell como lo llevo ala fama

¿Que cómo llevaba la fama Graham Bell? Pues fatal, sé de buena tinta que se le subió mucho y ya no se dignaba ni a contestar el teléfono.


como confesarme que he sido infiel

¿Mirándote al espejo? Eso sí, procura no hablar muy alto no vaya a ser que se entere la parienta, majo, que si te parece duro confesártelo a ti mismo, no te digo yo cómo lo vas a pasar contándoselo a la ínclita.

como se llama la cancion que dice niuyo

¿Igual pero repetido? Niuyo, Niuyo.

Perdón, perdón, que lo he escrito mal: Niuyó, niuyó

Ahora sí.

desenmascarando disney. pata daisy

Eso, eso, desenmascaremos ya a Daisy! Daisy no es una pata, es una golfa... una golfa apandadora!!

Nota: Por favor, por favor, por favor ¿alguien puede decirme qué es un golfo apandador? Bueno, lo del golfo no hace falta, pero apandador. ¿Qué es lo de apandador? En serio... os lo suplico.



en costa rica se puede husar el traje de almirante de primera comunion

¿De húsar en tu primera comunión? No sé en Costa Rica qué pensarán, a mí me parece la mar de original

¡¡Se ha acabado el monopolio de la marina!! ¡Ya va siendo hora de ir cambiando de cuerpo! Busquemos cuerpos locuelos para que los chavales sean los más originales el día de su primera comunión, di que sí, que el muchacho tome la comunión bestido de húsar.


¡Qué narices! De húsar alado polaco!! Sea lo que sea eso!!

en qué año se hicieron los payasos de porcelana

¿Y en qué mala hora.?

en que posision tengo que tener mi brazo si mi mano esta fracturada del radio


¿En una muy incómoda?

entonces no te molestan mis cicatrices

¿Entonces no te molesta contar esto en internet?


feo+feo+es+darle+decirle+cosas+bonitas+y+que+te+diga+ok

¿feo+feo+feo = feo3?



la novia de chencho despues de natalia quien es ?

¿La novia de quién después de quién?

austin kleon cásate bien

¿Austin qué? Eh, Natalia, que parece que este Austin está soltero, aprovecha!

libros de ingles argüir y mary

¿De ingles? Iban de un tipo que se llamaba Arthur al que le gustaba mucho una tal Mary, pero cuando ella le quería enseñar las ingles él se puso a argüir y la cosa no acabó como el público esperaba.

No tuvieron mucho éxito, por lo que tengo entendido.


ligar cincuentonas albacete

¿Sexo en Nueva York versión patria?
 

Pobre, se tuvo que conformar contigo

¿Lector descontento con el blog?

pomis en didujos animados

¿Pomis apandadores?

mi novia era de elche

¿Persona a la que no le salió plan en Albacete?
puedo fiarme de algun vidente africano

¿Acaso puedes dudarlo?

que digo cuando me dicen tomaremos

¿La Bastilla?

que pasa si tienes anestesia general y no comiste nada

¿Que tu anestesista se pone muy contento?

Y no solo tu anestesista, porque cuando te van a operar te lo pregunta hasta la de la limpieza si pasa por ahí.

que sucede si al trasplantar un pino pequeño se me rompe el pan de tierra


¿Que es una vergüenza?
Lo que sucede es que el pan en este país es cada vez de peor calidad. Hasta los de tierra!


quizás quisiste decir: decreto 343 de septiembre 12 del 2008

¿Que yo quise decir quééee???

refran que dice poder comprar un vehículo y no hacerlo es tener clase

¿Usted quiso decir: El que no se consuela es porque no quiere?


miércoles, 23 de octubre de 2013

El final de la película

El domingo pasado estaba yo, después de comer, agonizando delante de la televisión, dispuesta a echarme una siesta de campeonato al tiempo que disfrutaba de los sufrimientos de alguna pobre familia que:
  • Ha perdido a los niños en el súper, o que
  • Ha perdido los niños pero a manos de una niñera obsesionada con la familia, o con los de una pobre mujer que
  • Ha perdido la esperanza de encontrar a su marido que creía que estaba muerto pero que había fingido su muerte después de darse cuenta de que se había dejado a los niños olvidados en el súper y que no tenía niñera obsesiva a la que echarle la culpa.
La película que ponían iba de una chica (¿Esta chica no salía en Santa Bárbara? – Pensé yo - Ah, ya sabemos qué es lo que hizo cuando se le acabó la serie) que se muda a una casa llena de alegría e ilusiones (ella, no la casa) y al cabode unos días empieza a notar que ocurren cosas extrañas:
  • Los cristales tiemblan
  • El buzón siempre está roto o poseído por extraños seres
  • Golpes extraños en el piso de arriba que resulta que está vacío (Será un pájaro carpintero fantasma, pensé)
  • Extrañas psicofonías a media noche, entre las que a duras penas se pueden distinguir algo así como "Mujé crué mujé crué, cómo podríaaa tú queré ay co do hombre a la vé"
Me quedé dormida, a qué negarlo.

Al despertar se ve que la cosa está avanzadita y la muchacha ya se cruza con extrañas presencias fantasmales que se tiran el rollo y hasta por tirar, tiran colillas en el portal.

- Unos guarros, los espectros - Me dije.

Y  las psicofonías cambian y se oyen cada vez más altas "Ay, yo te queríaaaaaaa mujeeer malvadaaaaaaaa".

- Se ve que el mundo paranormal está lleno de mujeres ingratas – pensé - y de muy mal gusto musical, la verdad.

Creo que me quedé dormida mientras pensaba, entre sueños:
-Esta mujer por qué no se mudará ya.

Después creo que me desperté un minuto, pero me quedé definitivamente sopa cuando un ectoplasma le robaba el dinero del butano:

- Hombre por favor, eso no hay quién se lo crea

Al final creo que es que se había mudado a una casa que habían construído encima de un botellón indio, que hubiera sido mejor un cementerio, porque quieras que no, los muertos no son de hacer mucho ruido, por muy indios que sean.

Vuelta a dormirme y vuelta a despertarme, pero cuando había empezado otra película (aunque del mismo jaez). La protagonista (otra actriz habitual de estos subproductos televisivos desde que su tercer divorcio la dejó sin dinero)  se traslada a vivir a un nuevo barrio llena de alegría e ilusiones (ella, no la casa) y al cabo de unos días empieza a notar que ocurren cosas extrañas

- Está claro, han vuelto a poner la misma película - Pensé.

Todos los vecinos son simpáticos... demasiado simpáticos, el barrio está lleno de jardines y arbolitos, la gente la cede el paso por la calle, en los puestos del mercado no se le cuela nadie...

Un día va por la calle buscando una farmacia y la primera con la que se encuentra está cerrada por vacaciones, mientras mira el cartel que indica cuál es la más cercana abierta, una señora se le acerca y le habla, yo pensé que era para colársele, aunque no se viera ninguna cola, nunca hay que menospreciar la capacidad de colarse de una señora, incluso en un establecimiento cerrado.

Pero cuando piensas que le va a decir "Yo estaba aquí antes, como en la cola del DIA que dejé mi cesta en 1956 y eso que ni existía la cadena ni nada" pero lo que le dice es:

- Si busca una farmacia abierta, aquí a la vuelta hay una que abre doce horas seguidas

Y se va con una sonrisa

- Esa es satánica, como mínimo. Le conté a mi gata

Otro día, cuando cruza su calle, un hombre mayor la llama:

- Usted, usted

La mujer aprieta el bolso y el paso hasta que oye que el provecto caballero (qué rápido se pasa de mangante callejero a respetable conciudadano) le dice:

- Usted ¿sigue la moda?

- Ein? (No es de réplica rápida esta chica - Me dije)

- Es que verá, me han dado esta revista con el períodico y como yo no la quiero, he pensado que a lo mejor a usted le gustaría.

- A que es La Atalaya - Le grité

Aún más increíble: una noche llama al ascensor para bajar la basura y cuando llega el susodicho, al abrir la puerta ve a otro vecino con varias bolsas en el interior (en el del ascensor, no del vecino que eso sí que sería sospechoso).

- Umm, no sé si quepo.

- ¿Vas a bajar la basura?

- Sí (por eso tengo una bolsa amarilla en la mano y otra del súper con un nudito muy mal hecho)

- Pues dame las bolsas y ya te las bajo yo, que es una tontería que bajemos los dos

¡Mira, esto sí que no hay quién se lo crea!  Murmuré, mientras buscaba el mando a tientas en el sofá.

Hice zapping un rato, hasta que acabé harta de ver gente que va a subastas de trasteros, gente que hace tartas con formas de trasteros y gente que quiere tener un “sótano terminado” (para usarlo de trastero) volví al canal:

La chica (chica, he dicho chica, aunque la gente insista en llamarle "señora") había descubierto con gran sorpresa  (¡Cómo se nota que no ves Antena 3, muchacha! -  Le grité) que su nuevo barrio escondía un oscuro secreto y ahora se enfrentaba con sus vecinos y al lider de todos ellos: Nemesio, el portero.

Nemesio le dice, mientras le coge unos cartones que iba a tirar al contenedor de la mano para llevárlos él:

- Así es, nueva vecina de inextricable belleza, somos un grupo de robots que hemos creado la comunidad perfecta llena de educación, limpieza y civismo, pero carentes de vida y ese crisol de emociones y pequeños defectos que os hacen únicos a los humanos

- Oh cielos, entonces ¿y si me quedo con vosotros dejaré de oír bachata a todo trapo?

- Sí, pero perderás todas las cualidades que os hacen únicos a los seres humanos

(¿Cuánto he oído yo esto antes?)

-¿Y los vecinos me harán favores en vez de robarme?

- Sí, sí, pero perderás esos miles de detalles que conforman la maravilla de la naturaleza que es el ser hum...

- Déjate de naturaleza humana! ¡Viva los robots! ¡Viva los señores que regalan suplementos dominicales!

Y se quedan todos juntos al final de la película bailando la música de la Guerra de las Galaxias (esto también me es familiar, pero no sé porqué) mientras cantan a coro “cero uno, cero uno, cero, cero, cero unoooo”.

Eso sí: en un local perfectamente insonorizado, con los decibelios controlados y hasta la hora que la ordenanzas municipales prescriben.

Y yo pensé, ¿pues sabes lo que te digo? Que me parece genial porque yo... Yo, robot!!

viernes, 18 de octubre de 2013

Hoy dominamos el mundo en ...

... ese enlace de la derecha, no esa derecha no, la otra, la de Zinéfilaz.

Bueno pues eso que hoy largo un rollo cinéfilo en esa santa casa donde voy un viernes de cada... vaya... esas matemáticas... a ver si 70 x 2 son 150 ... nada, que no tengo ni idea.

En fin, que si os queréis pasar, ahí os lo dejo y si no, os retrotraigo a mi última entrada aquí mismo (por si acaso no la habéis visto)

Y por cierto, que vendo Opel Corsa.

martes, 15 de octubre de 2013

Aventuras morosas a mí VI



Vale, vale, reconozco que en mi anterior entrada dije que los problemas de vivienda era el orgien de cualquier tipo de narración pero solo hablé de cuentos infantiles, pero no es así hay muchos más ejemplos, sobre todo entre las películas. 

¿Qué tipo de películas? Pues de las de intriga (parecen que se están mudando los nuevos vecinos), miedito (ese bulto que sacan del camión de mudanzas no será un instrumento ¿verdad?) y directamente terror (no, es mucho peor que un instrumento musical ¡es un acordeón!)

  •  Psicosis: A lo que llega un hijo con tal de conservar la casa de renta antigua de su madre.
  •  El silencio de los corderos: Los que han pensado hacerse pastores buscando vecindarios menos ruidosos.
  • Poltergeist: Los que se fueron a una urbanización buscando “calidad de vida” signifique lo que signifique eso.
  • Pesadilla en Elm Street: Lo que ocurre cuando te mudas a una calle que es imposible pegar ojo.
  • La Ventana Indiscreta: Por qué es tan importante comprarte las cortinas nada más llegar a un piso  y no estar sin ellas tres meses (como una que yo me sé)
  • Los otros: cuando una casa es tan buena que no la dejarías ni muerto.
  • El exorcista: hasta el diablo se mete en cualquier parte cuando necesita casa.

Yo también mi ración de película de suspense:

Ikea, día 15 de agosto (festivo nacional) por la tarde, en el stand de donde se puede solicitar su tarjeta de crédito  (entre otras cosas). Tenemos que estar de pie mientras nos atienden, porque  solo había sillas para  dos privilegiados clientes, y éramos unos seis, y es que si de algo andan escasos en Ikea es de muebles (además de traductores)

- Hola mira, es que yo rellené el formulario que hay internet para pedir la tarjeta y me ponía que no se había podido completar la operación y que me pasara por aquí
- A veer, tienes el DNI y la última nómina y no sé qué más y un recordatorio de tu Primera Comunión.
- Sí, aquí está todo, mire qué mona estoy mirando al infinito con un misal en la mano
- A ver... (mirando una pantalla de ordenador)
- Pepiiiiiiii ¿cuál es mi número de no sé qué?
Pepi - Prueba con 883509
- El qué??
Pepi - El 883509
- 88 qué más?
Otra compañera - 883509
- 35??
Yo - 09!!

- A veeer, no estás aquí. Pepiiii, no me aparece ¿por qué será?
- ¿Has probado a darle a "Ver todos los movimientos"?
- Pues no, a veeer. No, tampoco... (a mí) ¿tú lo ves?

Y me gira la pantalla para que pueda yo ver, cómodamente, los datos confidenciales de varias personas que que han pedido la tarjeta del Ikea

- Pepiii, tampoco me sale.
- Mira aquí, haz esto, haz lo otro
- Aaaaah, es que la petición está dos veces.
- Porque lo pedí por internet como te dije antes (hace diez minutos y unos cinco “Pepiiiis”)
- Aaaaah puueees... Pepiiiii

Después de un buen rato de  consultas con Pepiiiii, vuelve y me dice:

- Es que te la han denegado
- ¿Ah, sí? ¿Y por qué?
- Pone "no cumple criterios" y eso casi siempre es que estás en un listado de morosos
- ¿¿QUEEEEEEEÉ???
- Sí, sí ¿has dejado de pagar algún recibo del teléfono?
- NO, NUNCA, JAMÁS
- Es que a mí me pasó una vez que me mandaron un recibo del teléfono que ...
- Pero yo nunca he hecho eso
- Y bueno, que terminé en un listado de esos (además de por moroso, se puede entrar por inútil, por lo que se ve) porque me mandaron un recibo que …
- Ya pero yo es que lo pago todo, si el recibo está mal, da igual: lo pago. Si es de mi vecino el del quinto, lo pago igual. Si yo pago el 20 minutos que es gratuíto
- … y me llega el recibo y voy y les digo…
- ¡Si pagaba el Qué, con lo malo que era!

Yo ya estaba aterrorizada porque hay gente que la han metido por error y no la han sacado y son 7 años de mala suerte (en el listado, vaya) y que no me iba a poder comprar los muebles y que era una paria de la sociedad que no podía ni tener una estantería Billy.

Y en ese mismo momento, sin intervención alguna por mi parte me convertí en  Crystal Johnson una ex camarera de Wyscosing que vive en un párking de caravanas con su tercer ex marido, Joe, un ex camionero que de su antiguo trabajo solo conserva la gorra y no el camión que hubiéramos podido vender (Joe macho, menudo ojo que tienes escogiendo souvernis) junto a unos cuántos niños gordos que no sé si son nuestros porque aquí, en el párking de caravanas, todos los niños se parecen mucho y se mueven más, pero a los que doy nuggets cuando pasan por aquí.

Joe y yo debemos tres plazos de la televisión por cable, dos del agua y 58 de la caravana. El wifi y la electricidad se los robamos a los vecinos, pero a cambio se han quedado con la abuelita, Ma Johnson.

Mientras, esta loca seguía contándome su historia con el recibo del teléfono, menos mal que al final me dio un papelito "con el número de la financiera".

Llamé al número “de la finnaciera) día siguiente, le conté mi vida a una pobre mujer que me atendió y cuando acabé me respondío:

- Ya bueno, es que esto NO es la financiera
- Pues es raro, porque me lo ha dado una persona de mucha confianza

Al final me dieron otro teléfono y hablé con no sé quién que me dijo que no me podían dar las razones pero que no tenía por qué ser lo del listado de morosos, ni mucho menos.

Pd. Confirmado no estoy ni he estado en ninguno de esos listados y ahora que sé que no me he convertido en una morosa profesional,  en una persona sin credibilidad alguna  ni, en definitiva,  en una carga inutil para la sociedad, puedo olvidarme de gente de mi misma ralea con la que me había empezado a juntar y ya puedo avisar de que no me esperen en el próximo consejo de ministros.



miércoles, 9 de octubre de 2013

Aventuras voluntarias (V)


Siguiendo con mi apasionante mudanza... ¿Cómo? ¿Que no os parece apasionante? Pues seréis los únicos, porque todas las grandes narraciones (libros, películas,  chistes de leperos…) están basados en el problema de la vivienda  y sus avatares.

Qué mejor ejemplo que los cuentos clásicos europeos:

  • Los tres cerditos: la dura búsqueda de una casa con mejores calidades.
  • Blancanieves y los siete enanitos: cuando la única solución es compartir piso con un grupo de tunos bajitos.
  • El cuento de la lechera: los que se apuntaron a una cooperativa de viviendas y aún están esperando.
  • La Cenicienta: la que comparte piso y siempre le toca limpiar a ella.
  • La princesa y el guisante: los riesgos de alquilar un piso amueblado
  • Hansel y Gretel: cuando el piso es muy bonito pero la casera es una bruja.

Si hasta en la Biblia hay unos que se pasan unos 40 años buscando casa, y no se puede decir que no mirarán por todas partes, hasta debajo del mar.

Pero claro, en estas y en todas las historias, hay un villano y la mía no iba a ser menos: que no todo fueron ayudas y hadas madrinas disfrazadas de Señorita Romy.

En mi breve pero intenso proceso mudancero, me encontré con varios malvados de los que se retuercen el bigotito y dicen aja-ja-já. Bueno, más o menos. 

Primera aventurilla: Érase que se era que, como ya había decidido que no iba a llevarme ningún mueble a la nueva casa y a falta de coche y ascensor, necesitaba que alguien se llevara estos trastos de mi casa.

Me dijeron que había una organización estupenda para mis fines: iban a tu casa y se  llevaban todo lo que les pudiera servir para un mercadillo, gratis, y si había algo que directamente era para tirar, te cobraban algo por llevárselo. Vale, parecía perfecto. Hablé con ellos por teléfono y concertamos una hora y día.

Para empezar eran tres, al contrario que  los  Mosqueteros (que eran cuatro) que en mi mini-piso, casi no cabíamos todos. Hacían de poli bueno y poli malo, pero además se habían traído a un tipo que ni dijo ni una sola palabra, así que más bien yo diría que eran “El bueno, el feo y el mudo”.

El que hacía de poli bueno era el que más o menos sonreía y hablaba (poco) conmigo. El que hacía de poli malo debía saber que yo maté a la señorita Amapola en la biblioteca y con el candelabro, porque me odiaba y cuando lograba superar el inmenso rencor que mi presencia le causaba me decía  - enfadadísimo - que eran voluntarios.

Uno de los motivos por los que quería irme de esa casa es porque sucedían fenómenos paranormales ¿no os lo había contado? Oía voces, músicas extrañas (sobre todo bachata) y ese día descubrí que además, yo misma me estaba convirtiendo en un espectro, porque cuando les preguntaba algo a este trío, no me respondían.

Aunque el encantamiento se rompía de vez en cuando, y se dirigían a mí para quejarse de todo (sobre todo de ser voluntarios) y todo lo que yo tenía era una auténtica porquería y a ellos les cobraban en el vertedero y que además como eran voluntarios...

Yo pensaba “Pues menos mal que no sabes que además está todo embrujado, que si no”

Pero como había veces que no yo dejaba de aparecer antes sus ojos, hablaban entre ellos y se oían cosas como  "esto está bien", "sí, sí, está bien".

Y cuando yo volvía a corporeizarme, decían  "De aquí no se salva casi nada" 

Al final me dieron el presupuesto:

- Bueno, esto serían dos horas de trabajo a 70 €: 150 €

¡Cómo han cambiado las matemáticas desde que yo estudiaba, cuando aún pertenecía al mundo de los vivos.

Siguieron ahí diciéndome que mis cosas eran una basura (y ellos unos voluntarios) hasta que por fin se dignaron a contestarme cuando le pregunté (ya para que se fueran, la verdad)  al poli (semi) bueno: 

- Vale, entonces son dos horas por 70, que a mí me salen 140 y a ti 150 ¿no?

El que estaba enfadadísimo (voluntariamente, eso sí) me dijo, a punto de partirme mi espectral boca:

- ¡La propina! Esa es la propina, porque si somos voluntarios yo creo que nos merecemos una propina ¿no?
- Vamos que aquí todos sois voluntarios menos la propina.

Pero como esto lo dije cuando ya no era visible, sobre todo porque ya se habían ido, porque yo soy una cobarde a la fuerza y voluntariamente, y como haga falta.

Total que al final pedí presupuesto (mucho más económico) a una empresa normal y corriente de esas que la gente va a trabajar obligada, porque para que me tomaran el pelo por lo menos que lo hicieran profesionalmente.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Aventuras nórdicas a mí (IV)

Érase que se era que continuaba aquella pérfida cuenta atrás para mi mudanza, ya tenía el colchón pero demostrando una ambición sin límites quería tener algún que otro mueble (hay gente que no se conforma con nada) y todo combinado con recoger, limpiar y realizar mil y un trámites enojosos en grado sumo para un alma sensible como la mía (traducción: tres horas rebotando de extensión en extensión de un 902 para descubrir que tu televisión de pago está a punto de abandonarte para siempre)

Durante aquellos días horribles íbamos en busca del mueble perdido un día sí y otro no y ... perdón, hasta ahora he dicho buscábamos, medíamos, comprábamos ¿utilizaba el plural mayestático? ¿o esa forma sutil que tienen los jefes para dar malas noticias?

- Vamos a tener que hacer un esfuerzo extraordinario con este proyecto y quedarnos a finalizar las tareas
- Pues siento que os tengáis que quedar, vosotros.

¿Acaso me refería a Romy? Bueno, a ella la llevaba en mi corazón pero no, me refería a una presencia física y real de mi nunca bien ponderada hermana mayor. Y recalco lo de mayor porque todos hemos oído bonitas historias de hermanitos mayores que piden a Papá Noel que se lleve a la hermanita pequeña o que expresan su amor fraterno de maneras que suelen incluir riesgo de visitar Urgencias Pediátrica.


Los celos, dicen. ¡Mentira! Una vez más este blog os va a descubrir qué razón provocó todas y cada una de las veces que vuestro hermano mayor os robó las patatas fritas o las 27 veces consecutivas que os hizo escuchar el gran hit de Mecano “Eungenio Salvador Dalí” mientras os miraba y decía:


- ¿Lo has pillado enano? “E-un-genio” ¿No? Pues venga, te lo vuelvo a poner.

Bueno pues resulta que cuando un tierno infante va a tener un hermanito pequeño, la noche antes de que nazca tiene un sueño en el que el nuevo guarriatillo ese tan majo les lleva a una extraña casa, una casa enorme con, por los menos, seis o siete cocinas en la que es fácil entrar pero casi imposible salir,  quizá porque cuando buscan el cartel de salida solo ven extrañas palabras que nunca han visto llenas de diéresis y acentos misteriosos.


Y los pobres futuros hermanitos mayores se levantan con sudores fríos y durante tres días solo repiten “tullsta”, “mulig” y “ektorp” provocando no pocas llamadas al exhorcista de guardia, mientras sienten un rencor difícil de explicar por el "hermanito pequeño".

Pero he aquí que mi hermana nunca se acuerda de los sueños ni de los chistes, motivo por el cual le sigo contando el del fantasma de los ojos azules. Gracia no le hace, pero sabérselo no se lo sabe.

Y por eso jamás me ha tenido manía ninguna y es mejor hermana mayor que la hermana mayor de La Casa de la Pradera ¿Que si esa era buena hermana? Hombre, aguantaba a Laura Ingalls ¿queréis algo más? Bueno, pues también aguantaba a Michael Landon.

Y ahí ha estado la pobre mujer, viendo los pisos conmigo, buscando los muebles conmigo, midiendo siete veces seguidas el mismo trozo de pared (por si acaso crece) conmigo y hasta limpiando el horno, aunque no "conmigo" que dos personas juntas no caben en el mismo horno, no es por nada.

Yo la verdad es que estoy pensando en pedir la Legión de Honor francesa para ella ¿por qué no? ¿acaso no se la dieron a Julio Iglesias? Y me vais a decir que ese tío tiene pinta de haberle hecho la mudanza a nadie. Eso es imposible por favor ¿no veis que se rozaría los tobillos con las cajas?

Y así ha terminado la pobre encerrada en Ikea conmigo durante dos días seguiditos y otros no tan seguidos, sin desfallecer jamás, al pie del cañón, convertida en la Agustina de Aragón del mueble desmontable.

¿Y yo? Pues yo si desfallecí y al cuarto día consecutivo de luchar con un polígono industrial dedicado (casi) en exclusiva al mundo del mueble, hube de reconocer mi derrota (ya ni el polígono puedo dominar, debo ser menos ambiciosa ¿quizá uno dedicado a los repuestos de automóvil?), cuando con las piernas, la espalda y mi amor propio ya habían sido derrotados y me quedé transida en el sillón Pöang mirando fijamente una estantería Billy, mientras mi hermana diseñaba una combinación de tan nombrada estantería que cupiera en mi casa y yo solo pensaba:

- Billy hijo, cuánto hubiéramos ganado todos si te hubieran dejado bailar a la primera.