miércoles, 15 de septiembre de 2010

PREMIOSO OFF TOPIC

Oh, jóvenes y bellos lectores de este blog, hombres, mujeres y ficus de incontestable belleza todos, como bloguera vuestra que soy, os debo una explicación y como bloguera que soy, os la voy a dar.

Vale, cof-cof, voy a aclararme la garganta.

Como casi todos sabréis, no sé poner acentos ni signos de puntuación, y además de eso, tengo gracias a vosotros, a vosotros y nada más que a vosotros unos magníficos premios de elevado importe económico en mi haber.

Vale, a vosotros a Atrápalo y a Escuela de Escritores, que me han hecho entrega virtual de ellos.

El curso de la Escuela de Escritores: "El Gozo de Escribir" ya lo he gozado, pero no os he contado nada porque esto es lo más gracioso que se me ha ocurrido al respecto. Lamentable, lo sé.

Ha sido muy, muy, muy interesante y ahora que he probado la sangre sé que quiero máaaas.

Los que os hayáis contagiado de la ola de erotismo vampírico que nos invade, imaginaos a alguna bella protagonista diciendo esto.

Gracias a la tutora Reyes Velayos y a todos mis compañeros por aguantarme disquisiciones del calibre:

- Creo que Henry James escribía una frase y después cambiaba las palabras de sitio un buen rato, hasta que le parecía que no se entendía nada y decía ea, ya está, Mary Margaret, traigame un té (con whisky).

Y todo esto, sin partirme la cara: Buenas personas, ya os digo.

Del viaje a Nueva York tengo hace meses billetes, hotel y fechas (gracias todo a Diana Checas).

Salimos el día 29 de Septiembre, si os suena esa fecha es que quizá hayáis leído algo sobre una "Convocatoria de Huelga General en España".

Punto, set y partido.
Toma, toma y toma.

O como diría Bolaño "Todo lo que empieza como una comedia, acaba como un vuelo retrasado".

Mi acompañante es mi hermana, le he pedido permiso para decirlo, pero no para publicar su nombre, así que la llamaremos Hermana o Sister, que es exactamente como la llamo yo (sí, es cierto hace tres años que no digo su nombre de pila, porque no me acuerdo bien de cuál era).

Podría ir con el padre de mi futuro hijo, la vela, pero paso, que no tiene pasaporte ni deditos para rellenar el ESTA.

Que cómo van los preparativos, estoooooo, regularcillo, regularcillo.

Y eso que muchos amigos blogueros y no blogueros me están dando soplos sobre restaurantes, museos, saunas nudistas, etc... pero yo es que soy una persona que bebe velas... no sé... ¿esto no os sugiere nada?


Nota 1: Si no leías este blog hace meses y esto te suena a chino, puedes leerte esta entrada, o pasar de todo (que va a ser lo mejor) y leer otra cualquiera más apañada.

Nota 2: He hecho dos referencias a escritores para que se note que he hecho un curso literario y para tirarme el pisto.

Nota 3: ¿Os he dado ya las gracias?

lunes, 13 de septiembre de 2010

El zumo

Madrid en Agosto, escogí un mal día para que me diera un tirón en la espalda.

Con mi masajista "de confianza" de vacaciones, comienza una ronda de llamadas desesperadas en busca de ayuda: Batman, El Séptimo de Caballería, Las Chicas Exploradoras…

En el 118xx me dicen que solo tienen el teléfono de las chicas exploradoras, pero que se tienen que asegurar de que sea mayor de edad para dármelo.

Al final me decido a llamar a todos los fisioterapeutas que se me ocurren, pero ninguno me atiende en el mismo día ni en broma. Bueno, a lo mejor en broma sí, pero claro, luego vas con la lumbalgia y te dicen que era una broma y no te hace maldita la gracia. Así somos los álgicos del mundo, gente sin sentido del humor.

Al final consigo hora para la misma tarde en un sitio al que nunca he ido, y es raro, pero cuyo nombre me atrae poderosamente, pero que no me atrevo a poner aquí por si acaso los que trabajan ahí saben preguntar a la chica de Guguel, no les hace gracia y me escupen en la espalda la próxima vez que vaya.

Y eso me han dicho que lo cobran extra. Sobre todo si lo hace una chica con tacones muy altos.

Digo que es raro que no lo conozca porque yo me gasto una parte importante de mi sueldo en estos vicios, probablemente sea la persona a la que más meten mano de España, después de las Chicas Exploradoras esas.

Pues sí, es hora ya de confesarlo, en esto de las “terapias manuales” tengo máster: Fisioterapia, acupuntura, osteopatía, quiromasaje, manicura francesa… y yo sigo hecha el mismo trapillo, oiga. Pero a lo tonto, reactivo la economía.

Allá donde voy, conozco (quiera o no) el que se dedica a esto en la zona: He pensado hacer una guía. Al tiempo, ese será mi futuro.

Bueno, llamé al “Qué asco de espalda que tengo” y me preguntaron que qué tipo de dolor tenía, si me bajaba por la pierna o no sé qué. Yo, como ya tengo en esto mucha experiencia, le interrumpí y le di unas explicaciones claras, en el argot del ramo, para que me entendiera:

- Llevo todo el día poniéndome las manos así como las embarazadas.

Pues yo creo que me entendió.

El masaje bien

- ¿Te hago daño? Si te hago daño dímelo.

- Hombre por Dios ¿Con quién te hablas?

- Pues con una tía a la que no he visto en mi vida hasta el día de hoy.

- Que hablas con una mujer curtida, que aaaaaaaaaaaay, quita la mano de ahí.

Si de algo me he dado cuenta es que me llevo bien o mal con la gente según su profesión, y al igual que vivo en un pertinaz desencuentro con los peluqueros, con los masajistas siempre estoy a partir un piñón.

Así que después de esta sesión, como de costumbre, me trajeron un piñón.

Bueno, también me preguntaron si quería un poco de agua, o un zumo. Pedí un zumo de piña.

Para el que no esté familiarizado con este mundillo, diré que siempre, al acabar te dicen que te quedes un ratito tumbado descansando y para no levantarte de golpe, porque te puedes marear.

Así que ahí estaba yo tumbada y como medio ida, que es como se suele estar después de estas cosas, lo que unido a que normalmente tampoco me entero de mucho, el resultado es que siempre estoy en un estado al que suelo llamar “Mi reino no es de este mundo”.

Me dijeron

- Aquí te dejo el zumo.

- Bargcias, bargcias (es como hablo después de un masaje)

Cuando por fin me animo a sentarme en la camilla, veo que me han dejado el zumo en una bandejita muy mona, junto a un bombón, en una mesita que había ahí. Decir que lo veo es un eufemismo, porque sin las gafas, en penumbra y algo mareada, no veía absolutamente nada. Por eso me dejo siempre le piñón ahí abandonado, porque todavía no lo he encontrado.

Así que vi, o intuí, un zumo de esos en mini tetra-brick, con su pajita y todo, que pensé:

- La pajita para gente cutre, que en este local de categoría, me han traído un vasito de lo más mono, así como con cristal opaco, de diseño.

Así que eché el zumo en el vaso, empecé a beberlo, y comencé a vestirme, cuando volví a mi vasito (aún sin las gafas), me sorprendió ver (intuir) que en el fondo del vaso hubiera como otra capa, un poco como en los vasos de whisky. ¿Estará de moda en el fascinante mundo del vaso? Pensaba mientras bebía otro trago.

Mientras, me puse las gafas y cuando fui a beber de nuevo, vi que lo que había en el fondo del vaso, sí, del que había bebido más de una vez, no era un elemento decorativo, era una vela.

Sí, una vela, me había estado bebiendo una vela.

A ver, vamos a verlo mejor, pensaba mientras encendía la luz (todo esto a medio vestir), pues sí, era una vela puesta al fondo de un vasito muy mono, pero no de cera con su mechita, sino como de plástico.

¿Me habría intoxicado? ¿Cómo lo contaría en Urgencias? Ya me estaba imaginando los chascarrillos

- Tengo una prima que trabaja de enfermera en un Hospital y una noche llegó Richard Gere y …

- ¡Calla, eso es muy viejo! Yo tengo un vecino que es enfermero y tuvieron que hacerle un lavado de estómago a una tía que se bebió una vela.

Pero al igual que cuando te caes por la calle, lo que menos te importa es si te has roto la tibia, sino si te ha visto alguien y vas a salir en YouTube, a mí me importaba borrar los rastros de mi estupidez.

Al fondo de la habitación había un lavabo pequeñito y ahí me puse a limpiar el recipiente traidor, intentando secarlo después, no sé ni cómo. Hubiera estado genial que hubieran entrado en ese momento, al ver que tardaba en salir.

Después de limpiar, más o menos, las pruebas de mi infamia, la vela se volvió a encender quién sabe por qué ensalmo o encantamiento.

Cuando por fin salí a la recepción, las preguntas de rigor:

- ¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras?

- Bien, bien, creo que he engendrado un Gusiluz, pero bien.

Me recomendaron volver unos días más tardes, para terminar de quitarme las contracturas. Yo pedí hora, preguntándome si seguiría viva para el martes siguiente.

¿Que cómo estoy ahora? Pues de momento no he notado nada raro, pero por las noches, cuando estoy en la cama, en vez de fijarme en si me da pataditas, me miro un poco la tripilla, a ver si empieza a lucir.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

No sé apuntarme a Bitacoras.com (Editado)

Dicen que en esta vida hay que ser consciente de tus propias limitaciones y yo hoy he descubierto una más.

Aún.

Todavía.


No me sé apuntar al concurso de Bitácoras.com, he puesto un botón y voy que me mato porque

a) He estado 15 minutos registrándome, y no he conseguido (ahora, que lo pienso, creo que no se puede) colocar el nombre de mi blog por ninguna parte.

Y yo he venido aquí a hablar de mi libro. Espera, no, he venido a votar a la Dra Jomeini que se presenta en la categoría de Ciencia, pero....

b) Tampoco he podido, cuando por fin me he podido apuntar y he encontrado en el menú "Votar", me han dicho que no tengo suficiente actividad en Bitácoras, a ver si va a ser porque me acabo de apuntar.

c) No soy humana. Sí, muchos sabréis que cuando no sabes escribir bien las palabras de comprobación, esas que parece que se escurren, o que están como apelotonadas a un lado, te suelen mostrar un letrerito

¿Seguro que eres humano?

Pues no te creas, a veces tengo mis dudas, sobre todo cuando suena el despertador. Las veces que lo oigo, que no es a diario precisamente.

Cuando estoy ahí agarrada a la manta con todas mis fuerzas, entre las múltiples dudas metafísicas que surcan mi mente:

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Estamos solos en la galaxia o acompañados? Vale, y cuando se me acaba el plagio y/o termino cantando canciones de Siniestro Total, suelo añadir

¿Por qué hay que trabajar? (esto sí que no se le había ocurrido a nadie ¿eeeh?)

Y sobre todo ¿Por qué hay que trabajar TAN PRONTO?


Por cierto, esas palabrujas más escritas ¿de dónde las han sacado? ¿Cuándo les he dado permiso para usar mis apuntes?


d) No me puedo nominar a mi misma. Así que si alguien quiere, puede nominarme, si es usuario de Bitácoras (claro) o si se apunta y tiene más actividad que yo (yo que sé, se hace unas flexiones o algo)

Supongo que hay que pulsar en Votar, y ... hasta aquí puedo leer.

Ah, hay categorías, la mía es "Política Medioambiental Iberoamericana", y si no encontráis esa, pues me conformo con "Humor".


Así que ya sabéis: Votadme (si sois más capaces que yo), pulsando en este bonito botón que he puesto aquí, a la siniestra. No hace falta tener blog propio, ni participar en el concurso, os lo digo yo, que lo estoy intentando y no hay manera.


Esta vez no os prometo una lata de mejillones en escabeche, que no veáis "los trabajitos que me hicistéis de pasar", para ni encontrar las latas (eso da para varias entradas).

Casi mejor una entrada cercana en el tiempo, menos rollera.

Vale, mejoro un poco mi oferta, que reconozco que era una castaña. Al que consiga apuntarme por fin al concursito, le escribo una entrada sobre el tema de su elección.

Esto tiene dos pequeños fallos:

a) Se lo he copiado miserablemente (again) a Doctora

b) No creo que sea muy interesante, yo personalmente, preferiría la lata de mejillones.

A los que me votéis, no sé qué daros, excepto mi agradecimiento eterno. Vale, iré poniendo vuestros nombres a todos los hijos que tenga, uno tras otro.

Oye ¿tú por qué te llamas Isi? No sé, mejor pregunta a mi hermano Guisante Verde Project.


Mientras y para que os entretengáis, os adjunto lista de cosas de las que soy incapaz.

- Correr sin tener que apretarme firmemente el costado con la mano.

- Correr sin mover a la pena y la chanza a todo aquel que me contempla (corro como lanzo la pelota: como una chica).

- Correr. Sin más.

- Hacer círculos al fumar (que no haya fumado en toda mi repajorera vida, puede ser que tenga que ver)

- Tener una tele delante sin quedarme hipnotizada aunque estén poniendo "Hostal Royal Manzanres", sobre todo porque creo que dejaron de ponerlo hace 8 años.

- Hacer la pelota a alguien que me cae mal. Me sale fatal, es un drama, en serio... pongo unas caras ... doy una pena... parezco una miss resolviendo ecuaciones de segundo grado. Por cierto:

- Resolver ecuaciones de segundo grado.

- Resolver ecuaciones de primer grado.

- Resolver divisiones con decimales

- Resolver. Así, en general.

- Parar a tiempo antes de humillarme completamente en público, arrastrando mi nombre por mi propio blog.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El Buzón

Un martes cualquiera, hace varios meses, entro en el portal de mi casa y contemplo, que en mi buzón, además de mi nombre, aparecen el de 3 personas más.


El mío está en el típico cartelito que pones debajo de una plaquita de metacrilato, que puse ahí hace años. Mis nuevos amiguitos están en un papel cutre, mal cortado y peor escrito, que se ha pegado con celo.


Antes ponía


Mujer de Incontestable Belleza


Ahora, no aparece el piso y veo:

Mujer de Incontestable Belleza

Persona Desconocida 1

Persona Desconocida 2

Persona Desconocida 3


No sé qué me da más miedo: Que cuando llegue a mi casa estén agazapados 3 inquilinos tras el sofá, o haberme convertido en esa gente cutre que en vez de cambier el cartelito del buzón, hace una chapuza horrible, que parece que no ha perdido las esperanzas de que la suegra se vaya pronto.


Tampoco estoy ya segura de vivir en el segundo.


Esa noche, a eso de las 11 menos cuarto, llaman a la puerta. Es la vecina de arriba, la del piso que aunque lleva ocupado unas 3 semanas, no ha puesto cartelito en el buzón.


- Hola, soy la vecina de arriba, que verás, he puesto un cartel en tu buzón.


Algo había notado, no te creas.


- Es que he venido esta mañana, pero no había nadie.


Y me mira algo enfadada por haber tenido que volver, y añade, con un tono algo suspicaz:


- A lo mejor no estabas en casa, porque que estabas en el trabajo.


Trabajar por las mañanas, se han dado casos.


- Yo vengo ahora, porque es cuando salgo de trabajar.


Qué suerte tengo de que no salgas de trabajar a las 3 de la mañana.


- Es que resulta que “mi amiga” está esperando una carta muy importante, he ido a abrir el buzón y he visto que la llave no me abría.


Y has pensado ¡Esto sin falta se lo tengo que contar a mi vecina, sea la hora que sea!


Añade muy sonriente, con expresión de triunfo:


- Y entonces he visto que mi llave sí abría tu buzón, y por eso he puesto el cartel, para que me dejen en tu buzón la carta.


Qué suerte he tenido de que no te hayan dado por error las llaves de mi piso.


- Pero (me dice mirándome con picardía), he tenido cuidado de tapar el número, para que no se den cuenta de que no el mismo.


"Fina Estratega", que diría Forges, lela perdida, que te diría yo.


- Y como mi amiga estaba esperando una carta muy importante…


Yo también, en concreto la renovación de la tarjeta de crédito, mira a ver si la tiene” tu amiga”.


Por fin, intervine, después de tragar saliva (bueno, y bilis, también)


- Pero ¿tú has llamado a los dueños del piso para que te den otra llave?


- … y como no me abre el de mi buzón y sí el tuyo…


- Pero ¿tú has llamado a los dueños del piso para que te den otra llave?


- … claro, he visto que no abría y es que a lo mejor se han equivocado…


- Pero ¿tú has llamado a los dueños del piso para que te den otra llave?


- … y fíjate que pruebo la llave y no funciona…


No, no es un problema con el copy-paste, es que realmente yo le pregunté 3 veces seguidas si había llamado o iba a llamar a sus caseros y tres veces se fue a por uvas.


En vista de que habíamos entrado en bucle y que ya empezaba a ser la hora del ángelus (¿o eso es solo por la mañana?), la dije que adios muy buenas.


Test 1) Si compras un coche y ves que no se abre con las llaves que te han dado


a) Vuelvo al concesionario y les pido, muy correcto, que me las cambien.


b) Vuelvo al concesionario y les monto un numerito, y si además de las llaves me llevo unas alfombrillas, mejor.


c) Vuelvo al concesionario y pruebo, uno por uno, todos los coches hasta que encuentro uno que abran mis llaves. Si eso, vuelvo otro día y se lo cuento


De todas maneras, tampoco hacía falta que me molestara a esas horas, podía haberme pasado un papelito debajo de la puerta. O habérmelo dejado en el buzón. Ah, espera, que si me la deja en el buzón, se cree que es para ella.


Notas a la presente edición


Los personajes y diálogos aquí recogidos están basados en hechos reales, los comentarios en cursiva nunca se dijeron en alto, lo demás, por increíble que esto resulte, ocurrió exactamente tal y como lo cuento.


Al día siguiente llamé a los dueños de mi piso, que son hermanos de los dueños del tercero y les pedí que le dieran la llave de marras a su inquilina, o a “la amiga”, cosa que hicieron.

Cuando le conté la historia, mi casero me dijo:


-Vamos, que es tonta ¿no?

Él lo ha dicho, yo no.

viernes, 27 de agosto de 2010

Fatales finales de mes

Agosto y mi curso van terminándose, pero aprovecharé mis últimos momentos a tope sin drogas, que están muy caras.

Aquí os propongo otro viaje en el tiempo, con otra historieta (algo remozada) que envié por correos a los amigos en su momento.

Se llama Fatalidaaad, y el título (y otras partes de la entrada) tiene que cantarse, la música da igual, los primeros 3 acordes que se os ocurran.

Vale, la letra tampoco importa demasiado.

Que es lo mismo que dijo aquel famoso cantante de pelo rizoso, antaño bien considerado cuando se dio cuenta de que colaba cualquier cosa que publicara.

O aquel que dejó de ser músico el día que se compró un sombrero.

O el que lleva un gorrito de lana y conoce mucho la línea 4 del metro de Madrid, quizá por haber tocado ahí la flauta algún tiempo.

O ese que siempre echaba de menos llevar kleenex a clase. Ah perdón, que hablábamos de música.

viernes, 20 de agosto de 2010

Más refrito veraniego

Pues sí, amigos, aquí os dejo otra entrada histórica, que previamente fue correo con el que castigaba a amigos que misteriosamente cambiaban de dirección.

Espero que os guste, yo la acabo de leer y creo que me quedó apañada.

Se llama "Pero qué me pasa en los ojos". O no, no sé.

Yo mientras, sigo esforzándome en ser una escritora de verdad, porque antes parecía que escribía, pero no. Después, por la noche, las palabras huían del papel y por la mañana yo las buscaba desesperada mientras ellas se tomaban un café con porras en el bar de la esquina.

Eso de "escribir de verdad" me recuerda a que un compañero (gran ingeniero y mejor persona) que tenía hace muchos años, acostumbrado a las impresoras matriciales, la primera vez que vio el resultado de una impresora láser dijo

- Anda, si parece impreso.

Lo cual fue un alivio porque por fin se imprimían los caracteres al papel, no como antes, que ponías la hoja boca abajo, y se caían todas las letras y venga a buscar la gente las aes y las comillas. Era muy duro trabajar en aquella época en las oficinas.

Por eso triunfaron ese tipo de impresoras, todo el mundo lo sabe.

viernes, 13 de agosto de 2010

Más Baúl de los Recuerdos

Por si algún queda algún rezagado vacacional, he remozado un poquito una entrada antigua y os la presento aquí, bien peinada y recién duchada, con sus calcetinitos blancos y todo.


Es una ocasión única (o casi), no tiene comentarios, está ahí, esperándote para que tú seas el primero en comentar y deje de ser como el calor.

lunes, 9 de agosto de 2010

Disculpas y un detallito

Pido las más humildes disculpas (ahora me imagino a un tío diciendo "Póngame a los pies de su señora"), por no actulizar convenientemente el blog.

Pero tengo buenos motivos, lo prometo, y es que en mi afán sin límite para mejorar el blog día a día (lo reconozco, quizá cada 20 días), me hallo sumergida en el magnífico curso de escritura creativa que forma parte del magnífico premio (de ya sabéis qué) concedido por la magnífica Escuela de Escritores y que conseguí gracias a mi magnífico público.

Y es que una persona que es capaz de decir "magnífico" tantas veces en una frase, necesita un curso de escritura, más que nadie. Es una causa social, si me apuras.

Por si alguien necesita con urgencia terapia, tengo a mi disposición el recurso más viejo del mundo: El refrito veraniego.

Vale, será viejo, para hasta que no me lo dijo una (sí, lo habéis adivinado) magnífica bloguera, no se me ocurrió.

Lo llamaremos "El rincón del revival" o lo que es lo mismo, alguna entradita que pasó desapercibida en tiempos.

Esta en concreto es de mis favoritas, pero yo era joven, todavía no tenía agente (de la condicional) y está triste y sola.

Hacedla caso, que es de confianza y buena chica, y si os faltan las joyas de la abuela, no ha sido ella:

Se llama El Hospital.


Eso sí, contestaré comentarios y si os gusta, buscaré algo más en el baúl de los recuerdos (uh-uh-uh)

jueves, 29 de julio de 2010

Una de un barco muy amoroso

¡Ya está! He tenido una idea súper novedosa para una serie muy adecuada para estas fechas veraniegas, en las que ya he visto la noticia de que los animales del zoo "combaten el calor" comiendo fruta congelada.

Con lo mal que debe sentar eso al estómago, no es por nada.

La acción transcurre (y es que a los guionistas serios siempre nos están transcurriendo las acciones) en un crucero. Ya os había dicho que es una serie muy adecuada a estas fechas vacacionales, es más, igualmente se podría decir que va de gente que está de vacaciones, en concreto, de vacaciones en el mar.

Al principio de cada capítulo veremos imágenes de los actores que representan los personajes principales de la serie, en concreto, la tripulación del barco. Todos súper sonrientes, en un estado de felicidad que casi cruza la línea con el paroxismo o con los estados alterados de conciencia que tenían los concursantes de "Furor".

¿Qué tiempos, eh? ¡Quién puede olvidar Furor! Espero que yo, que voy lunes y miércoles a terapia para intentar olvidarlo.

Volvamos a los personajes de la serie:

El capitán

El único tío que es "rabiosamente feliz" (Jair…esa sí que era fácil de olvidar) a pesar de:

Ser calvo, cincuentón y que le obliguen en su trabajo a llevar que ir vestido de marinerito con bermuditas. A ver en qué capítulo acaba la catequesis y por fin hace la Primera Comunión.

Su felicidad se explica cuando descubrimos que sus funciones como máximo responsable de un trasatlántico en el viajan cientos de personas, se limitan a cenar con los protas del capítulo de
turno y enseñarle el puente de mando (o como se llame) a algún VIP, preferentemente si el VIP en cuestión es un posible ligue.


El médico de a bordo

Sospechosamente parecido al capitán, un poco más joven y con un poco más de pelo (tampoco esto último era difícil).

Es una manera encubierta que utilizo para denunciar el nepotismo en las líneas marítimas, no sé si alguien pillará este matiz, además, entre nosotros, tengo ciertas sospechas sobre su titulación, porque el tío es simpático, no te digo yo que no, pero es difícil imaginárselo estudiando como un loco durante más de un lustro.

En su consulta hace sudokus como un loco, porque nunca se le ha visto atender a ningún enfermo, eso sí, de vez en cuándo hace de consultor sentimental de algún pasajero (de los que cenan "en la mesa del capitán") que le cuenta sus cuitas amorosas, porque les da vergüenza confesar que se han metido en la enfermería buscando dónde apuntarse al aquagym.

Liga cada "N+2" capítulos con mujeres algo más jóvenes. "N" está determinado por un algoritmo complicadísimo que he diseñado siguiendo el siguiente patrón: No puede pasarse más de 7 capítulos sin ligar, y en el mismo viaje no pueden ligar ninguno del resto de la tripulación. A menos que viajen unas gemelas con las que liguen él y ...


El sobrecargo tontín pero simpático

He basado este personaje en que en los aviones a veces te saludan por megafonía "Les da la bienvenida el sobrecargo Fernández". Así que he deducido que los sobrecargos básicamente saludan, que son las funciones de este muchacho: Se presenta a la gente, hace algún chiste malo.

Y con una frecuencia de “N-1” liga con alguna chica joven a la que se gana con esa cara que tiene de que se ha perdido el principio de la película.

Lo mismo al final lo sustituyo por un perro, porque más o menos tiene las mismas características: Es fiel, buenazo, no muy listo, pero se le coge cariño. Y es curioso que esto es la segunda vez que me ocurre.

Si al final lo convierto en perro lo llamaré Goofy, bueno, o lo cambio un poco el nombre no vaya a ser que me acusen de plagio. Y yo plagiar ¡jamás!


La-chica-mona-sin-ser-una-tía-buena

A ver si la encuentro un puesto en el barco, que no haga nada, pero tenga que hablar con todo el mundo y sonreír como una Miss que acaba de descubrir que ha perdido miserablemente.

Creo que esto ya lo he preguntado pero ¿por qué la miss que gana llora como una Magdalena mientras las otras sonríen hasta que les duelen los carrillos?

De vez en cuando (N-2) liga con algún buen chico con el que empieza el viaje discutiendo, y que al principio dice algo como "Es que es la única persona que me saca de mis casillas".

Ahora una confesión: Los cargos (y no te digo los sobre cargos) los he puesto al buen tuntún pero es que no ando muy puesta en estos temas, porque reconozco que mi primera y antepenúltima experiencia marinera fue vomitar sin descanso desde la ex-Yugoslavia hasta Italia, sin solución de continuidad.

Claro que lo mismo puntúa haber vomitado por la borda como un auténtico lobo de mar. Bueno, un lobo de mar que no conozca la biodramina

Sin embargo hay un puesto que realmente conozco, porque si hay algo que un español conozca en este mundo es un bar, y donde hay un bar hay :


Un camarero

Este tío es el único que trabaja de todo el barco, como los demás no pegan chapa, este trabaja por mí y por mis compañeros y por mí el primero.

Por la mañana le tenemos sirviendo zumos y bebidas tropicales al borde de la piscina y dando consejos amorosos.

Es el único de todo el reparto que no cena en la mesa del capitán, pero está presente, porque le sirve la cena al capitán. Y de paso, da consejos amorosos.

En la fiesta nocturna, sirve cubatas y sí, lo habéis adivinado, da consejos amorosos.

¡Y yo que pensaba que el convenio de oficinas y despachos era malo!

Pero lo peor de todo es que a media tarde (¿o es de noche?) sirve bebidas con sombrillita ¡Disfrazado de pirata! Con un parche en el ojo y un loro de trapo en el hombro, sé que es humillante, pero aquí lo que quiero denunciar es lo injusto del mundo laboral. Ya veis que es una “serie denuncia”.

Cuando va de pirata no da consejos amorosos, se conforma con superar sus ganas de suicidarse con el cuchillo con el que corta las rodajitas de limón y con intentar que no le hagan fotos con el móvil. no vaya a ser que las vea su madre... Por favor, que ese hombre tiene una madre.

He pensado ponerle un nombre bíblico que refleje que es un santo varón, no sé, Job quizá o ¿Cómo se llama esa al que casi se lo carga su padre pero luego resulta que no, que “no valía”?

Pedazo broma ¿Eh?

Como veo que me estoy eternizando, voy a dejar el capítulo piloto para otro día. Según vaya la aceptación y la inspiración: Continuará (o no)

miércoles, 21 de julio de 2010

Mucho calor y un gran bochorno

Por si no os habíais dado cuenta, hace calor. Vale, sé que algunos me leéis de lugares muy distantes, donde incluso están en invierno, pero aquí en Madrid, hace muchísimo calor.

Quizás algunos no penséis que es un lugar especialmente caluroso dentro del país, y no lo es si lo comparas con otros sitios, por ejemplo, los Altos Hornos. Pero sí, en Madrid tenemos, sobre todo, un sol de escándalo.

Hace poco lo decía que en la capital deberíamos aprovechar esto para fomentar el turismo de “sol y playa”. Admito que nos falta uno de los elementos, pero el otro lo tenemos en unas cantidades, que lo mismo hasta compensa:

- "Pach multiaventura Madrid, incluye foto con un termómetro marcando 44 ºC, golpe de calor y ruta por el sistema público de sanidad"

- “¿Harto de desear ver el sol? Venga a Madrid y no volverá a echarlo de menos en su vida”

Si no, propongo que nos vayamos todos al norte. ¡Qué narices! Nos vamos, tiramos todos los edificios y en su lugar ponemos un montón de paneles solares, que ello sí que sabrían aprovecharlo.

De verdad que yo no quiero ser alarmistas pero ¡¡¡Vamos a morir todoooos!!!

Bueno, a lo mejor sobrevive una chica morena muy lista que no se acueste con ninguno de los chicos, pero el chistoso y la animadora rubia, caerán los primeros, y el gilitonto que dice “Separémonos para investigar ese ruido misterioso”, también.

O por lo menos, se lo merece.

Bueno, es mentira, en realidad ya estamos todos muertos y estamos en el infierno. Qué original ¿eh? Ayyys si se me hubiera ocurrido esto cuando pensaba series.

Bueno, reconozco que hoy ha bajado un poco la temperatura y no he visto sufrir una combustión espontánea por la calle a más de dos o tres personas. Pero aún así, está haciendo un calor … un calor….

¿Cuál es el epíteto más adecuado para calor cuando se produce a lo bestia? ¿Horrible? ¿Espantoso? ¿Elefantiásico? Ya, pero algo específico, digo.

Yo tenía una amiga que hacía un chiste graciosísimo que me niego a repetir (y que os pediría que no pusierais en los comentarios, para evitar búsquedas malsanas) que decía (con una frecuencia inusitada en un mayor de 12 años)

- Hace un calor que te….

Y algo sobre no sé qué que se le había quemado, no sé, sería su sentido del humor.

Bueno, pues dejando a un lado ese bonito juego de palabras, pocos adjetivos se me ocurren. A ver: Agobiante.

Sí, es bastante agobiante, no se puede negar, pero todo el mundo sabe que ese calificativo está reservado a jefes e hipotecas, sobre todo.

No sé, a mi me gustaría una expresión que asociada a calor, se convirtiera en un clásico, como “pertinaz sequía”, "reportero dicharachero" o “tránsito intestinal”.

Yo tengo mis propias imágenes mentales cuando pienso en el calor del verano madrileño, sobre todo eso de las lenguas de fuego de Pentecostés, que se ve que hacía mucha caló aquel día.

Bueno, como nunca estuve demasiado atenta a la clase de religión he decidido consultar a mi amiga de Guguel, y veo las siguientes dudas al respecto. Las primeras creo que me podrían servir:

¿que son las lenguas de fuego y el significado de las mismas ...‎ -
¿Que significa el fuego de Pentecostés?‎ -

La última, ya no estoy tan segura, la verdad.

Mi novio tiene un fuego en la lengua, puedo contagiarme?‎ -

Antes de preguntarme de si el novio de la chica esta habla muchos idiomas y cree que se le van a pegar a la pobre, y viendo que me desvío del tema, cierro el buscador.

Después de reflexionar y buscar en mi memoria, apartado “estupideces que no tienen utilidad ninguna excepto conseguir el quesito rosa del Trivial” (y que ocupa el 87 % de mi disco duro), creo que he encontrado la respuesta.

Algunos veríais en sus tiempos un concurso, en el que aparecía un panel con varias respuestas correctas y varias incorrectas sobre un tema, por ejemplo “Capitales Europeas”.

Si el concursante escogía “París”, en la opción escogida aparecía una imagen de una bombilla de las de toda la vida que se iluminaba, y si escogía “Rivas Vaciamadrid”, la bombilla estallaba.

Creo recordar que estaba patrocinado por el Ministerio de Medio Ambiente para fomentar el uso de bombillas de bajo consumo.

Muchos lo veríais y algunos hasta os acordaréis de que su verdadero nombre era “Alta Tensión” y no “El de las Bombillas” como lo llamaba todo el mundo.

Yo ese programa lo veía mucho, sobre todo los últimos 10 minutos. No, no es que tuviera un final espectacular, es que después ponían Los Simpson, y yo solía programar el video para grabar esa serie, y siempre me “comía” un trozo del programa.

Con estos datos es posible que alguien esté preguntándose a qué generación pertenezco.

No parece que forme parte de los grupos de “Señoras”, porque he demostrado que sé programar un video, pero por otra parte conocí la época en que aún se podía pensar, inocentemente, que si te perdías un capítulo de Los Simpson, no podrías volver a verlo:

Cualquier día.

A cualquier hora.

En cualquier década posterior.

Y en cualquiera cadena, que yo hay veces que pienso que Los Simpson son El Gran Hermano y que Apu nos controla a todos desde las sombras.

Sí, amigos, esa época existió, y también había gente que había ido a París de viaje y te contaba que había pagado 200 pesetas por un café en una terraza y no sospechábamos que eso es lo que costaría, poco después en cualquier bareto de … Rivas Vaciamadrid.

El programa se volvió a emitir hace no tanto tiempo, en otra cadena y con otro presentador. Pero en verdad, en verdad, os digo que en aquellos tiempos el concurso lo presentaba el mejor presentador de concursos de todos los tiempos y a la sazón padre de Luke Skywalker (cuando no hay sazón, nada, no es padre de ese muchacho).

En aquella etapa por lo menos, existía una sección en que la gente resolvía un panel desde casa.

Y digo bien “resolvía” porque era admirable contemplar cómo los pobres guionistas se las veían y deseaban para proponer paneles que podría acertar hasta un yogur caducado.

Llamadme suspicaz (suspicaz!, suspicaz!), pero yo albergaba ciertas sospechas de que era para fomentar las llamadas de pago.

Normalmente era fácil hasta adivinar de qué iba a ir el panel, antes de que anunciaran el tema, leyendo los enunciados. Pero una vez fue muy complicado, aún recuerdo unos cuántos.

- Pista de tenis, nieve, cera, calor, casete, lana….

¿Se os ocurre qué podía ser? ¿Cosas que no tienen ninguna relación unas con otras? ¿Vocabulario básico de “Mi Primer Gran Libro de Inglés”?

Pues no, el tema era: Nombres a los que se les puede aplicar el adjetivo “virgen”

Vale, aquí se habían superado a sí mismos, así se las ponían a Fernando VII y no digamos a Enrique VIII.

Bastaba con decir la palabra en cuestión y después “virgen”, si te sonaba bien era, y si no, pues te ibas a quedar sin bombilla, y después limpiar todos esos cristalitos es una lata.

A ver: “Nieve-Virgen”, “Lana-Virgen”, “Pista de Tenis …” vale, esta no.

El concursante telefónico empezó a decir algunas, la bombilla relucía como el Corpus y el presentador apostillaba (bonito verbo):

- Nieve virgen, muy bien, la nieve que nunca ha sido pisada.
- Casete virgen, la casete que nunca ha sido grabada.

A la cuarta, dice el concursante:

- Calor

¿¿¿Calooor, macho??? ¿Calor virgen?

La bombilla no solo estalló, es que el panel se les cayó al suelo y todo.

Bueno, quizá no sea exacto, pero al que sí se le cayeron los palos del sombrajo (que me gusta esta expresión), fue al pobre Constantino Romero, que a pesar de ser un caballero español, se le pararon los pulsos y contestó, eso sí, sin alterar la voz ni lo más mínimo:

- Calor virgen, el calor que nunca nadie ha sentido antes.

Así que ya sabéis, el calor que supera todo lo conocido, el que no sabéis ni cómo expresar con palabras, tiene un nombre: Calor virgen, porque nunca antes, lo ha sentido nadie.